En abril de 2012, la foto que representa la cacería y el accidente en Botsuana del rey Juan Carlos I marca un antes y un después. La imagen rompe el silencio sobre Corinna Larsen, que se encontraba en ese viaje con el rey.

Juan Carlos I pidió perdón por irse de cacería en un momento en el que España se encontraba sumida en una crisis económica, pero en ese momento, según las investigaciones a día de hoy abiertas, el rey emérito ya acumularía hasta 100 millones de dólares.

El rey emérito tiene dos causas abiertas en la Fiscalía del Supremo, donde se encuentra aforado: la investigación sobre el supuesto cobro de comisiones ilegales por las obras del AVE a la Meca en 2014 (todavía inviolable) y la relativa a las sociedades en paraísos fiscales.

El AVE a la Meca

En eso se centra una de las investigaciones abiertas en nuestro país por la Fiscalía del Tribunal Supremo: la de la supuesta comisión del AVE a La Meca. Se habla de 100 millones. Parte de ese dinero, 65 millones, acabaron viajando a una cuenta en las Bahamas a nombre de Corinna Larsen en 2012, tras el escándalo de Botsuana.

Ella mantiene que procedían de una supuesta donación de Arabia Saudí. Esta operación fue llevada a cabo en 2012, mientras Don Juan Carlos era el jefe del Estado y, por lo tanto, gozaba de inviolabilidad. Por este motivo, las pesquisas están abocadas al archivo en lo referente a la figura del emérito.

La fortuna de Jersey

Juan Carlos I tiene escondidos cerca de 10 millones de euros en la isla de Jersey. laSexta avanzaba el 7 de noviembre en exclusiva este dato sobre una supuesta cuenta cuenta activa en este paraíso fiscal.

Esta noticia salta tras la alerta del Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Sepblac) que ha saltado recientemente, por la cual se sospecha que se ha intentado mover dinero de esa cuenta recientemente.F

Fuentes jurídicas confirman laSexta que el Sepblac estaba al corriente de la existencia de esta cuenta y del dinero que había en ella. Por este motivo, la Fiscalía decidió abrir una nueva vía de investigación a Juan Carlos I por presuntos delitos fiscales y blanqueo de capitales. El motivo ha sido precisamente esta fortuna detectada en la isla de Jersey.

Investigación en Suiza

Fue en Suiza donde de verdad comenzaron los problemas judiciales de don Juan Carlos. Las investigaciones de la Fiscalía de Ginebra sobre donaciones presuntamente vinculadas al rey emérito, iniciadas en 2018 pero que no se conocieron hasta marzo de este año, dieron comienzo a los actuales problemas del rey.

El primer fiscal de Ginebra, Yves Bertossa, investiga desde hace dos años donaciones millonarias vinculadas con él y su antigua amiga Corinna Larsen, ante la sospecha de que se tratara de operaciones de blanqueo de dinero.

Esas investigaciones en Suiza llevaron a la Justicia española a retomar pesquisas en torno al rey emérito, pese a que con anterioridad había renunciado a ello por falta de evidencias.

La decisión del rey emérito de marcharse de España tiene mucho que ver con los frentes judiciales. Tras el comunicado difundido por la Casa Real, el despacho de abogados de don Juan Carlos, Sánchez-Junco, emitió otra comunicación en la que hace constar que la decisión del monarca de trasladar su residencia fuera del país no obedece a un deseo de sustraerse a la acción de la Justicia. Es más, la nota difundida por los letrados del soberano señalaba que "permanece en todo caso a disposición del ministerio fiscal para cualquier trámite o actuación que considere oportuna.