Arnaldo Otegi ha pedido al expresidente del Gobierno Felipe González que asuma responsabilidades en cuanto a la organización de los Grupos Antiterroristas de Liberación. Lo ha hecho tan solo un día después de dirigirse a las víctimas de ETA para pedir perdón, coincidiendo con el décimo aniversario del fin de la violencia de la banda terrorista.

Considera que sería "un paso cualitativo importante" hacia la convivencia que "otros hicieran sus declaraciones". "Qué importante sería que Felipe González dijera 'yo organicé los GAL', no como un reproche sino para que cada uno asuma lo que ha hecho", ha dicho al respecto en una entrevista en 'Catalunya Ràdio.

A juicio del coordinador de EH Bildu, sería una "gran aportación para la convivencia que alguien dijera que nunca jamás en este país nadie debería haber sido torturado, ni desaparecido, ni perseguido".

Durante esta entrevista también se ha dirigido al PNV y al lehendakari, que le habían reclamado una mayor "autocrítica". "No se puede entender cómo puedes estar enfadado cuando tu país está muy contento", ha señalado Otegi, apuntando que este partido considera a EH Bildu su "enemigo electoral" y, por ello, intenta "permanentemente desgastarle".

Asimismo, ha explicado que estas declaraciones se han realizado ahora porque "tocaba" y porque "estas cosas son difíciles de hacer" por el "trabajo interno" que conllevan. "No todos están de acuerdo tampoco con lo que hecho en nuestra casa. Hay gente que tiene dudas y que a veces piensa que nosotros damos mucho y otros no dan nada", ha dicho al respecto.

Estas declaraciones llegan tan solo un día después de que se dirigiera a las víctimas de ETA para pedir perdón y reconocer "el sufrimiento que han padecido". "Transitar hacia una paz justa y duradera necesita del reconocimiento de todas, absolutamente todas, las víctimas. No nos olvidamos de ninguna de ellas. Hoy queremos hacer una mención especial y específica a las víctimas causadas por la violencia de ETA", indicó en una declaración desde el Palacio de Aiete de San Sebastián.

"A nadie puede satisfacer que todo aquello sucediera, ni que se hubiera prolongado tanto en el tiempo. Desgraciadamente el pasado no tiene remedio, nada de lo que digamos puede deshacer el daño causado. Pero estamos estamos convencidos de que es posible aliviarlo desde el respeto, la consideración y la memoria. Sentimos enormemente su sufrimiento y nos comprometemos a tratar de mitigarlo. Siempre nos encontrarán dispuestos a ello", añadió al respecto.