Ortega Smith acusó a las Trece Rosas de violadoras, asesinas y torturadoras: "Sabe usted cómo se ha mentido en la historia hablando de algunas que llamaban las Trece Rosas y resulta que lo que hacían era torturar, violar y asesinar vilmente", dijo.

Y ahora el Secretario General de Vox se reafirma en su cuenta de twitter: "No eran Trece Rosas, eran 13 asesinas". 13 asesinas, dice el líder de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, para referirse a las 13 mujeres fusiladas por el franquismo en 1939.

"Lógicamente estaban en contra de Franco y eso es de lo que se las acusa y por eso se las condena un tribunal franquista y por eso después se las mata", explica Ana Pastor. Y así lo demuestra la sentencia del tribunal franquista al que ha tenido acceso newtral.es.

Ni rastro en todo el texto de los delitos que les atribuye Smith, es más, el propio texto desmiente al dirigente de Vox. Esto es lo que dice del por qué las asesinaron: "Responsables de un delito de adhesión a la rebelión. Tenían por misión hacer fracasar las instrucciones político jurídicas de nuestro estado nacional".

Unas polémicas declaraciones que desde el PSOE califican como demagogia disparatada: "Ni lo comento porque es de un cinismo que hiere la menor sensibilidad", ha defendido Manuel Cruz, presidente del Senado. Para el expresidente Zapatero "es la mayor infamia que hemos tenido en los últimos años en este país".

Monica Oltra le acusa de estar al margen de la democracia e insta a recapacitar a quienes pactan: "Los que tienen que hacérselo mirar son las fuerzas políticas que pactan con este tipo de partidos que tienen a este tipo de individuos". La asociación 13 rosas de Asturias ya ha anunciado que emprenderá acciones legales por difamar.

Indignación a la que se suman varias asociaciones por la memoria histórica: "Las instituciones del Estado tendrían que velar porque en España este tipo de comportamientos no se diera y si se dan sean perseguidos", asegura Bonifacio Sánchez, portavoz de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.

Y toda esta controversia se produce con los motores de la exhumación de Franco arrancados. Según ha confirmado la Sexta, Sánchez ha enviado cartas a la Iglesia y los benedictinos para que acaten el fallo judicial sobre el dictador. Precisamente la vicepresidenta Calvo está en el Vaticano.