La vida útil de mascarillas FFP2 supera las cuatro horas, por ello son reutilizables mientras que no se usen durante esas cuatro horas seguidas, pero, ¿cómo debemos desinfectarla antes de volver a ponérnosla?

Entre las claves para una reutilización correcta está quitársela por las gomas, sin tocar la parte interior, y guardarla en un sitio seguro, bien sea un sobre o una bolsa de plástico.

Aquellas mascarillas reutilizables, y que así lo indican al comprarla, pueden lavarse en la lavadora a un ciclo de 60ºC. Lo que nunca se debe hacer es volverla a usar si se ha ensuciado, si se ha roto o si las gomas no ajustan bien.

¿Qué no se puede hacer?

Lo que no se debe hacer bajo ningún concepto es tocarlas por la parte delantera, llevarlas colgadas al cuello o guardarlas en un bolsillo o en el bolso sin ningún tipo de protección.

Los especialistas recuerdan que en condiciones ideales cualquier tipo de mascarillas de uso único debería siempre desecharse, porque al contrario de lo que se ha difundido a través de redes sociales, meterla en una olla, al horno o al microondas no es recomendable.

¿Qué hacer en un restaurante si son obligatorias?

El uso de mascarillas cada vez está más extendido. Es usual ver ciudadanos paseando con ellas puestas, en la compra o haciendo deporte, e incluso pronto podrían ser obligatorias. Por eso es fundamental guardarlas adecuadamente mientras no las usamos para que sigan manteniendo su efectividad.

En caso de que se conviertan en obligatorias cabe preguntarse qué hacer a la hora de sentarse en un restaurante. Lo recomendable es meterlas en una bolsa o un plástico cerrado y guardarlas. En caso de que la mascarilla sea quirúrgica no debe volver a usarse, sino que debe introducirse en una bolsa cerrada para tirarla a la basura.