"Ilegítimo", "negligente", "criminal, "mafia", "cruel con los moribundos"... Los descalificativos y ataques al Gobierno de coalición han centrado el discurso de Santiago Abascal y Vox para defender su moción de censura. "El señor Sánchez se ha convertido en un presidente sin escrúpulos. Nunca ha tenido España un presidente con tanta ansia de poder", ha apuntado Abascal, que también ha lanzado durísimas acusaciones al vicepresidente Iglesias.

"Iglesias es responsable del abandono inhumano de ancianos en residencias. Pedían medicina y les daban morfina, recibían silencio. Algún día la historia les juzgara por la crueldad con los moribundos", le ha espetado Abascal al líder de Podemos, cuya respuesta no conoceremos previsiblemente hasta mañana jueves.

Mala gestión de la pandemia del COVID y de todo, así en general. Abascal ha acusado incluso al Gobierno de Sánchez de "negarse a llevar el agua a todos los rincones de España" y de "una adoración ancestral a la madre tierra". "Chamanes, brujos... ustedes sigan mirando al cielo y anunciando el apocalipsis", ha añadido el líder de Vox tirando de negacionismo del cambio climático.

Ni siquiera la OMS se ha librado de los ataques de Abascal, que acusa al organismo de ser "aliada del régimen de Pekín". "China ocultó al mundo la realidad de la pandemia. Consideramos que Trump hizo bien en cancelar su participación de la OMS", ha argumentado Abascal sobre el "virus chino", un término también empleado por Trump, al que ha defendido argumentando que "han creado una imagen distorsionada del presidente de EEUU".

Abascal, en un discurso de más de dos horas, también ha justificado su moción (abocada al fracaso por la falta de apoyos) en la necesidad de "detener el proceso de destrucción de España que empezó con Zapatero". Sin embargo, y según le ha respondido Pedro Sánchez, el problema real es que "Abascal odia España tal y como es". Algo totalmente falso según el dirigente de Vox, que se muestra "orgulloso" de utilizar la moción como "instrumento para reprobar al presidente del Gobierno". "Nosotros no les odiamos, ustedes a nosotros sí. Venimos a dar voz a millones de españoles escandalizados", le ha espetado a Sánchez.

Así, y en materia programática, el candidato de Vox a la Presidencia ha anunciado que convocará elecciones antes de que termine el año si prospera su moción de censura al Gobierno de coalición. El líder de Vox afirma que formarán un "Gobierno de emergencia nacional" hasta que se celebren esos comicios y se ha dirigido a la bancada popular para buscar su apoyo y "construir una alternativa". No obstante, el PP sigue sin desvelar el sentido de su voto, aunque algunos dirigentes del Partido Popular avanzan a laSexta que se decantarán por el 'no'.

Por pedir, entre 'vivas' al rey y a España, Abascal también ha solicitado el apoyo de los diputados socialistas: "Sabía que se iban a reír. Tienen la oportunidad de desmarcarse de la ruina y muerte que trae este Gobierno".

En su propuesta como alternativa "al Gobierno más costoso de la democracia", poca sorpresa fuera de su programa. Vox apuesta por la superación del estado autonómico, la devolución de las competencias, suprimir subvenciones a sindicatos, partidos y patronal, y reindustrializar España.

Porque el Gobierno, en palabras de Abascal, "vive en otro siglo, en otro milenio y en otro mundo". Y "velando por los intereses de los privilegiados", en lo que a materia migratoria se refiere. Ha sido entonces cuando Vox ha empleado otro de sus 'hits': el efecto llamada. "La colaboración de Sánchez con los traficantes de seres humanos ha provocado un efecto llamada. Promueven la invasión de nuestras costas", ha insistido Abascal (con mención a los menores no acompañados incluida).

Mensaje anteriormente repetido por Ignacio Garriga, el diputado de Vox encargado de explicar los motivos (que, dice, son muchísimos y variados) que les han llevado a presentar esta moción de censura. Y es que "nuestras calles ahora son escenarios de robos y violaciones, mientras miles de compatriotas mueren y las familias viven arruinadas", apunta Garriga, que ha pintado una España caótica. "¡La delincuencia se ha apoderado de nuestras calles!", ha añadido.

Un "desastre" de un Gobierno que trae "la ruina y la pobreza" y que organiza "un 8M que condujo a la muerte a miles de españoles". Porque sí, también han insistido en que el Ejecutivo y la ministra de Igualdad, Irene Montero, "han enfrentado a las mujeres con su feminismo enloquecido". Otro argumento recurrente que han recuperado una vez más en el Congreso. "Han hecho de la mujer una víctima. Señora Montero, deje de hablar en nombre de la mujeres", ha señalado Garriga.

Y de la ministra Montero de nuevo a Iglesias. Según el diputado Garriga, el vicepresidente "mintió" sobre el acoso que sufrió durante sus vacaciones familiares. Un viaje a Asturias que, recordemos, Iglesias y Montero hicieron con sus hijos pequeños. Golpe bajo y poco (o nada) relacionado con la gestión de la pandemia. Pero es que, defiende Vox, había muchos motivos para la moción, incluyendo la "vestimenta" de los miembros de Unidas Podemos.