Los médicos residentes de la Comunidad de Madrid han vuelto a salir a la calle protestar contra la "explotación" y reclamar un convenio "digno", cuando se cumple una semana de su huelga indefinida. Este lunes, se han concentrado ante los principales hospitales madrileños para a continuación iniciar una marcha que ha desembocado en la Puerta del Sol.

Al grito de "paciente, escucha, los MIR están en lucha" o "no estamos todos, faltan los de guardia", la movilización ha arrancado desde la calle Sagasta, frente a la sede de la Dirección de Recursos Humanos del Servicio Madrileño de Salud (Sermas) y ha recorrido la calle Fuencarral y la Gran Vía, pasando ante la Consejería de Sanidad hasta finalmente concluir en Sol, sede de la Presidencia autonómica.

Los residentes denuncian ser utilizados como "mano de obra barata" y demandan mejoras salariales, en el plano formativo y de infraestructuras. Se quejan de contratos precarios, guardias eternas y de trabajar como médicos adjuntos pese a estar aún en formación. Una situación que, dicen, se ha agravado aún más por la crisis del coronavirus.

En este sentido, Romualdo Chaviano, médico anestesista residente y delegado sindical de MATS asegura que esta es "la tónica general" de la residencia. "Siempre trabajamos con unas responsabilidades mayores a nuestra competencia, desde que entramos el primer año ya tenemos que tratar pacientes sin supervisión", explica. "Con la crisis del coronavirus hemos adquirido unas responsabilidades aún mayores para las que no estamos preparados", agrega.

En cuanto a la postura de la Consejería de Sanidad, los convocantes reprochan "la falta de propuestas en firme" a sus reivindicaciones y lamentan que, ante la convocatoria de huelga, se hayan decretado unos servicios mínimos del 100%, que consideran "abusivos".

"Las negociaciones están un poco entorpecidas, anquilosadas", reconoce Chaviano. "Exigimos a la Consejería que se siente a negociar con nosotros, pero con una verdadera voluntad negociadora", asevera.

 

Los MIR ven "insuficientes" las mejoras ofrecidas por la Consejería

La manifestación de este lunes es una continuación de las acciones iniciadas el pasado 13 de julio, cuando se anunció una huelga programada de 24 horas los lunes y, el resto de días, en guardias. El Comité de huelga celebró el pasado viernes una nueva reunión con la Consejería de Sanidad, la segunda de la semana, tras la que constató "un ligero avance" en las negociaciones, si bien "insuficiente".

En esta última reunión, la Dirección General de Recursos Humanos del Sermas ofreció un aumento del precio de la guardia, pero menor que lo que pide el colectivo. Además, la Administración madrileña puso sobre la mesa la creación de un complemento anual de "productividad" que, a juicio de los médicos, sigue alejado de dar solución a su situación de precariedad.

Para los MIR, quedan varios puntos "determinantes" por tratar, como la implantación de una paga extra, la ayuda al alquiler, los trienios, el abono de transporte, el complemento de formación o el complemento mensual. En la mesa de negociación, según el Comité, no se ha hablado de la jornada laboral, ni de la proporción de adjuntos por residentes, ni de la formación del residente.

"Únicamente trajeron dos medidas económicas y las dos muy por debajo de lo que pedimos. Del resto de cuestiones fundamentales para nosotros, no trajeron nada", lamentaron desde el Comité de Huelga.

Las reivindicaciones del colectivo se extienden también a los residentes de la Comunidad Valenciana, que han convocado una concentración para el martes ante los hospitales de la Comunidad, así como sendas manifestaciones en Valencia y Alicante.

Sanidad, dispuesta a negociar "dentro de su ámbito competencial"

Por su parte, el consejero de Sanidad de la Comunidad, Enrique Ruiz Escudero, ha sostenido que sigue dispuesto a negociar y "valorar las reivindicaciones" de los MIR, siempre que sea "dentro de su ámbito competencial".

Según Escudero, "el mayor grueso de esas reivindicaciones entran dentro de un convenio colectivo en el que la Comunidad de Madrid no tiene capacidad para poder negociar, puesto que se revisan cuestiones formativas o cuestiones referentes a la remuneración de estos médicos internos residentes".