La inmunización frente al coronavirus avanza a pasos agigantados. Ayer se superaron las 611.000 dosis de la vacuna inoculadas en España, y el presidente Pedro Sánchez aseveró el pasado lunes que nuestro país se encuentra a tan solo 100 días de alcanzar la inmunidad de grupo.

Una vez España supere ese umbral, el día a día podría asemejarse cada vez más al que había antes de la pandemia. Prueba de ello es que el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha aseverado que la eliminación paulatina de la mascarilla se podría dar en lugares al aire libre "a partir del mes de julio o agosto"

Una idea que ya baraja también el Gobierno junto a las comunidades autónomas y que, tal y como destacan algunos psicólogos, puede suponer un alivio en un estado de ánimo mermado por la desaparición de algunas actividades sociales.

Pero no solo podría suponer el fin de las mascarillas. Una inmunización efectiva también atraería el fin de la distancia social. El Ministro de Cultura y Deporte, Miguel Uribes, ya ha anunciado la vuelta del público a eventos deportivos: "Vamos a volver a tener público en LaLiga y en la ACB de baloncesto", ha expresado el ministro, que ha especificado que se albergará al 30% del aforo del estadio con un máximo de 5.000 personas.

Un acercamiento a la normalidad sobre el que los psicólogos también advierten: hay personas para las que podría suponer el efecto contrario, ya que hay quienes están decidiendo quedarse en casa para evitar situaciones que podrían ponerles en riesgo.

Para conseguir reducir esos posibles temores, los expertos recomiendan enfrentarse a ellos mediante aproximaciones sucesivas, aunque reiteran la importancia de la empatía para que la mayor interacción social no genere problemas entre quienes se alegran del cambio y aquellos que puedan sufrir con él.