Ha pasado exactamente un mes desde que el estado de alarma tocaba su fin y subía el miedo al repunte de contagios. El propio Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias admitía que ni él ni nadie en España podía saber entonces cómo se comportaría la curva cuando algunas restricciones se relajasen, por eso ahora ha llegado el momento de poder hacer balance.

Aquel 9 de mayo la incidencia acumulada (IA) era de 188 casos por cada 100.000 habitantes y la curva ha caído desde entonces 75 puntos. Con unos datos de IA nacional situados en los 113 casos, España está ahora mismo fuera del riesgo alto.

A pesar del aumento de la movilidad, algo que preocupaba especialmente a los expertos, solo dos comunidades tienen hoy más incidencia que hace un mes: la Comunidad Valenciana, que sigue teniendo aún así una de las mejores incidencias de España; y Andalucía, con ocho puntos por encima que la IA de hace un mes.

En otras de las otras comunidades la IA ha bajado y en algunas mucho. País Vasco partía de la peor situación en aquel momento, pero tiene ya la mayor bajada de España, y es que en estos 20 días su incidencia ha caído más de 200 puntos.

Además, la ocupación hospitalaria estaba entonces muy alta pero en este mes, plantas y UCI han caído a la mitad. El buen tiempo, relacionarse cada vez más en exteriores y cuidarse tienen que ver pero también, hemos cumplido con algunos de los objetivos de vacunación.

En un mes se han puesto en España más de 10 millones de vacunas, la mitad de la población diana, mayores de 16, lleva al menos una dosis y más de 11 millones de personas están inmunizadas. Y así, en un mes, hemos vuelto a datos tan buenos como los que teníamos hace diez, en agosto de 2020.