Los contagios por coronavirus continúan disparados en España, que este miércoles registraba su máximo diario en toda la pandemia: 38.869 nuevos casos notificados en cuestión de 24 horas.

Una situación "muy preocupante", según advertía el propio ministro de Sanidad, Salvador Illa, que ha alertado de que por delante quedan aún semanas duras en las que crecerán tanto los casos como las hospitalizaciones.

Ante este panorama, las comunidades autónomas continúan endureciendo sus respectivas medidas, adoptando restricciones aún más drásticas en cuanto a reuniones, confinamientos perimetrales y toques de queda.

De esta forma, Murcia ha decidido prohibir toda reunión social que no sea entre personas convivientes, mientras que Galicia ha optado por limitarlas a cuatro personas y prohibirlas completamente en los domicilios a partir de las 18:00 horas.

La Xunta, además, ha anunciado un endurecimiento de su toque de queda, que se adelanta a las 22:00 horas. A partir de esa hora también está limitada la movilidad nocturna en Murcia, Cantabria, la Comunidad Valenciana o Cataluña, así como en La Rioja o la isla de Tenerife.

Asimismo, varias regiones han impuesto en las últimas horas limitaciones más férreas a la movilidad, con el objetivo de contener la transmisión. Extremadura, con una incidencia acumulada disparada hasta los 1131,02 casos por 100.000 habitantes, ha impuesto el confinamiento de todos sus municipios, como en Cataluña, mientras que Navarra ha decidido mantener su cierre perimetral, que varias autonomías han optado por prorrogar después de la Navidad.

Por su parte, el presidente andaluz, Juanma Moreno, ha adelantado que la Junta anunciará a finales de semana medidas "más duras" destinadas a reducir la movilidad "entre los propios ciudadanos andaluces", e incluso ha apuntado que el Ejecutivo central "debería ir pensando" en si es necesario un confinamiento total para el conjunto del país, medida que Sanidad por el momento descarta.

Entretanto, la Comunidad de Madrid planea ampliar sus restricciones a nuevas nuevas zonas básicas de salud, que se darán a conocer el viernes y se sumarían a los confinamientos perimetrales que, dentro de la propia región, afectan ya a 1,2 millones de madrileños.

Todo ello, en un momento en que la incidencia acumulada se sitúa ya en los 492,88 casos por 100.000 habitantes a 14 días, una cifra que casi dobla la registrada en vísperas de la Navidad: el 23 de diciembre, este indicador 253 era de casos por 100.000 habitantes y, entonces, ya se situaba en un nivel de "riesgo extremo".