Los médicos esperan un milagro para Álex, el joven de 23 años apalizado en Amorebieta (Vizcaya), después de que nuevas pruebas hayan detectado algo "muy grave", un hallazgo del cual no han dado más información.

El joven, hospitalizado desde el 25 de julio, tiene las dos partes del cerebro afectadas y se encuentra en un coma profundo. La familia tiene pocas esperanzas y desde el hospital aseguran que sería "un milagro" la recuperación.

"Los médicos esperan un milagro", ha señalado la portavoz de la familia a las puertas del Hospital de Cruces (Barakaldo), donde se encuentra ingresado. "Es muy grave lo que le han visto ahí y no les pueden dar esperanzas", ha apuntado, junto a una desconsolada madre.

La madre, a través de la intérprete, ha pedido "que los detengan a todos" y "que no salga ninguno".

El último detenido pasa a disposición judicial

El menor de edad detenido este jueves en Barakaldo, relacionado con la paliza a un joven de 23 años en la localidad vizcaína de Amorebieta-Etxano, ha pasado a disposición de la Fiscalía de Menores, según ha informado el Departamento vasco de Seguridad.

La Ertzaintza detuvo ayer en Barakaldo a otro menor por la paliza que recibió un joven en la localidad vizcaína de Amorebieta-Etxano el pasado 25 de julio, por la que se encuentra ingresado en el hospital de Cruces en estado grave. Con este arresto, han ascendido a 14 los detenidos en el operativo.

La Policía autonómica vasca, en colaboración con la Guardia Urbana de Amorebieta-Etxano, mantiene la operación abierta para intentar identificar y localizar a la veintena de personas que participaron en la agresión.

Un total de siete de los 14 detenidos hasta el momento han sido menores de edad. El último, arrestado en la jornada de ayer, ha quedado a disposición de la Fiscalía de Menores.