"Yo no sé cómo será una guerra, pero esto era lo más parecido a una guerra que he visto". Estremece escucharlo en boca de un médico, en Madrid, en el Hospital de la Paz. Así habla Pablo Millán, médico intensivista, de la UCI con pacientes COVId-19.

En este hospital, uno de los más principales de Madrid y de España, hay casi medio centenar de pacientes críticos y han llegado a tener 150 infectados ingresados en la UCI.

Han visto, en lo peor de la pandemia, cómo fallecían hasta 40 personas en un solo día. "Lo que hacemos es comprar tiempo, es tiempo lo que le damos y mantenerles con vida", agrega Millán a laSexta, que ha entrado en la UCI de La Paz, un lugar que pocas veces se ve en televisión porque su acceso está restringido.

De hecho, nos cuenta lo "duro" que es a nivel emocional que las familias de los pacientes no puedan acudir a verles, que no estén cerca unos de otros, juntándose sensaciones de "miedo", "angustia" e "impotencia".

Abelardo García, jefe de Servicio de Medicina Intensiva del Hospital de La Paz, afirma que están "acostumbrados" a situaciones de gravedad, pero reconoce que ha sido "una avalancha".

Cuenta que se fueron de vacaciones "pensando que iba a estar controlado" y "de repente empezó otra vez el problema". "No hubo tiempo de descansar, nos hicimos la ilusión de que iba a estar medio controlado", asegura.

Pero no dejan que decaiga el ánimo porque sospechan que la situación se va a alargar. Por ellos, por sus pacientes, piensan dejarse la piel. Porque saben que esta última ayuda, puede ser clave para que sigan amarrados a la vida.