Una de las primeras medidas tomadas por el Gobierno en la desescalada fue autorizar hacer ejercicio al aire libre de manera individual. Desde ese mismo momento, surgieron multitud de dudas con respecto a esta práctica: ¿Cómo deberíamos hacer deporte?, ¿es necesario utilizar mascarilla?, ¿será perjudicial para la salud o el rendimiento?

Con la intención de solventar estas cuestiones, la Comunidad de Madrid ha publicado un listado de recomendaciones para practicar deporte con mascarilla de forma segura. No obstante, el organismo insiste: hay que mantener las medidas de seguridad propuestas por los expertos, respetar las distancias y, en la medida de lo posible, hacer un lavado de manos o desinfección continua.

Flexibles, hidrófugas, transpirables y con buen ajuste

La primera recomendación del texto es "elegir una mascarilla que se ajuste correctamente a la cara y no se mueva, lo que evitará roces y molestias, y tener que tocarla para colocarla de nuevo". En este sentido, las mascarillas ideales son aquellas más flexibles, semirrígidas —de tal forma que no se introduzcan en la boca durante la ventilación— y que sean lavables y reutilizables.

Evitar el humedecimiento de la misma es otro factor a tener en cuenta. Para ello, conviene contar con una capa externa que tenga material hidrófugo. La capa intermedia debería poder extraerse y la interior debería contar con tejido antibacteriano. Otra recomendación es evitar las mascarillas con válvula (en todos los casos, como señala la OCU), así como las que tengan estructura de trama —es decir, aquellas como las de lana, lino o algodón, puesto que no son transpirables—.

Asimismo, con respecto al ajuste de la mascarilla, para la práctica deportiva se aconseja elegir mascarillas que se sujeten a las orejas, en vez de la parte posterior de la cabeza. La razón es que estas se suelen desplazar al hacer ejercicios tumbados en el suelo.

Consejos a la hora de hacer deporte

"Se recomienda un periodo de adaptación en el uso de mascarilla durante la práctica deportiva, comenzando con sesiones leves, e ir avanzando progresivamente en la intensidad del entrenamiento", señala el comunicado. En esta línea, es fundamental que se aumenten los tiempos de descanso en las primeras rutinas de entrenamiento (cuando el deportista todavía se está adaptando a esta forma de ejercitarse).

De hecho, esta adaptación a la mascarilla "varía en función del usuario". También lo hace la regularidad con la que este se hidrata, que es otro punto relevante. A la hora de beber agua, "el deportista deberá alejarse y mantener la distancia con las personas que le rodean, quitarse parcialmente la mascarilla para beber, descansar y volver a la práctica", puede leerse en los consejos de la Comunidad de Madrid.

Una mala praxis no solo puede afectar a la salud de la persona que se está ejercitando (entre los inconvenientes están la auto-contaminación y la dificultad para respirar si no seleccionamos correctamente el tipo de mascarilla), sino que además puede suponer un riesgo para las personas que le rodean.

Uno de los puntos que remarca el texto es "la falsa sensación de seguridad" que da llevar una mascarilla puesta. Por ello, las autoridades insisten: "El empleo de mascarilla debe ir siempre asociado al seguimiento estricto de los postulados generales de higiene establecidos por Salud Pública", que implican tapar siempre nariz y boca, no reutilizar la mascarilla si no es apta para ello, desecharla cuando esté húmeda y quitársela desde la parte de atrás.