El exministro del Interior Rodolfo Martín Villa declara ante la jueza argentina María Servini, acusado de 12 asesinatos que se cometieron en España entre 1976 y 1978 (cuando era ministro de la Gobernación,) por parte de antiguos miembros de la Policía Nacional, la Guardia Civil y militantes de la extrema derecha.

Villa ha comparecido por vía telemática durante más de cinco horas desde la Embajada de Argentina en España para responder ante la jueza que investiga supuestos crímenes de la dictadura franquista y en los primeros años de la Transición. Asegura que haquerido declarar voluntariamente para hacer frente a las falsedades de la 'querella argentina'.

Fuentes jurídicas a laSexta han confirmado que la jueza ha destinado la primera parte del interrogatorio a detallar los cargos que se le atribuyen por supuestos delitos de genocidio y de lesa humanidad por esos asesinatos.

Más tarde, en su turno de defensa, Villa ha mantenido su inocencia declarando que "es imposible que hubiese un genocidio en la Transición", como le atribuyen los hechos de la querella argentina.

De acuerdo con las leyes procesales argentinas, el exministro ha hecho entrega de unas "manifestaciones escritas" para hacer precisiones y reparar posibles omisiones de la declaración oral, al tratarse de hechos ocurridos hace más de 40 años.

En ese escrito, que contiene en esencia lo que ha declarado a la juez, defiende que la Transición española "fue justamente lo contrario a un genocidio. Antes de las elecciones de 1977, por primera vez en muchos años no quedó un solo preso político en las cárceles españolas ni un solo español exiliado en el mundo. Algo tuve que ver con todo esto como persona que compartió con muchos otros la suerte, y en alguna ocasión el riesgo, de trabajar a favor de la Transición y de la Constitución de 1978".

Con esta línea argumental, Villa defiende que "si Adolfo Suárez viviera sería imposible que no se encontrara acusado también de genocidio o crímenes contra la humanidad".

El exministro fue imputado por la justicia Argentina en 2014 junto a una veintena de personas, entre ellas el comisario Billy el Niño que falleció por coronavirus en mayo pasado, antes de ser juzgado.

La suya es la declaración de más alto rango que un exdirigente franquista ha realizado ante la Justicia por crímenes derivados de la Transición.

Las víctimas piden a la jueza que "no acepte presiones"

Las víctimas personadas en la denominada 'querella argentina' confían que la jueza María Servini "no acepte presiones" derivadas de las cartas de los cuatro expresidentes de Gobierno (González, Aznar, Zapatero y Rajoy) en apoyo al exministro Rodolfo Martín Villa.

Esperan que tras su declaración Villa pueda terminar procesado.