Rajoy prefiere ir con pies de plomo, alguna de las propuestas de Rivera pone en juego incluso su propio futuro político. Sobre la mesa está la condición de limitar los mandatos.

Ante la posibilidad de una legislatura corta, esa condición de los dos mandatos podría precipitar el final político de Mariano Rajoy.

El presidente, de momento, no parece verlo claro, al menos tan claro como lo veía en 2007, justo antes de enfrentarse a Zapatero en las urnas por segunda vez: “Si los españoles me dan su confianza sólo estaré ocho años”.

Esas elecciones las perdió pero luego llegó a La Moncloa y tras cuatro años en el poder, Rajoy cambió de opinión: “En Europa no hay ningún país donde exista esa limitación de mandatos”. El momento de debatirlo ha llegado, porque ahora su investidura, depende de ello.