¿Habrá cese?

Mañueco trata de distanciarse de Quiñones por la gestión de los incendios: primero lo defendió, luego lo escondió y ahora ni le saluda

El contexto Al consejero de Medio Ambiente castellanoleonés le persiguen unas declaraciones de 2018 en las que aseguró que era "un despilfarro" mantener la prevención de incendios todo el año. Además, se excusó en tener "la manía de comer a mediodía" cuando estaba en Gijón mientras su comunidad ardía.

El consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, este viernes en las Cortes vallisoletanas.

Si hace apenas un mes el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, defendía a su consejero de Medio Ambiente, Carlos Suárez-Quiñones, respecto a la gestión de los incendios que han afectado gravemente a la región, ahora la tensión entre ambos es palpable. Prueba de ello, las imágenes que ha dejado este viernes la comparecencia del barón 'popular' en las Cortes castellanoleonesas.

Mientras que Fernández Mañueco ha entrado al hemiciclo vallisoletano arropado por una comitiva, su consejero lo ha hecho solo. De hecho, a su entrada el semblante del presidente regional se ha vuelto más serio todavía. Ninguno de los dos se ha acercado al otro, ni para saludarse. Algo que podría entenderse como una pequeña autocrítica, que se ha echado de menos durante su intervención ante la cámara.

La de este viernes ha sido la primera aparición pública del consejero Quiñones desde el 11 de agosto, cuando justificó su presencia en la Feria Gastronómica de Gijón mientras su región ardía alegando que tenía "la mala costumbre de comer". Desde entonces, Mañueco lo ha escondido, siendo él mismo el encargado en salir en su defensa.

Era unos diez días después, el 20 de agosto, cuando el barón 'popular' reafirmaba su "confianza al consejero", al que han perseguido unas indignantes declaraciones que hizo en 2018. En una entrevista, Quiñones definió como "un despilfarro" mantener los servicios de prevención de incendios durante todo el año. Unas palabras mal envejecidas al salir a la luz las precarias condiciones en las que trabajan los bomberos en Castilla y León.

Visto el cambio de tono del presidente castellanoleonés respecto a su consejero, a su salida de las Cortes la prensa le ha cuestionado sobre un posible cese. Si bien en un primer momento se ha excusado en que ya había "dado todas las explicaciones" en su intervención, ante la insistencia, la respuesta ha sido el silencio. Tampoco ha ofrecido ninguna razón cuando se le ha cuestionado por qué no habían entrado juntos.

Mientras tanto, una veintena de colectivos, asociaciones y bomberos forestales se concentraban a las puertas de la sede parlamentaria para exigir la dimisión de ambos por su gestión de los incendios en la comunidad. Al grito de "¡Menos toreros y más bomberos!", "¡Bomberos forestales públicos y estables!" y "¡Mañueco, cabrón, trabaja de peón!", han reclamado un operativo público y estable todo el año, así como mejoras en sus condiciones laborales.