En el Partido Popular evitan darle trascendencia a las acusaciones de Álvarez de Toledo, que aseguro en el Congreso de los Diputados que el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, es "hijo de un terrorista". No obstante, evidencian que la estrategia del PP en el pleno del miércoles pasaba por fijar la atención en Grande-Marlaska.

Hoy, algunos de los miembros del PP han sido preguntados por la polémica en diferentes medios de comunicación, pero han preferido evitar respaldar a la portavoz del grupo en el Congreso. Es el caso de Javier Maroto, portavoz del PP en el Senado, que ha esquivado la conversación defendiendo que "en el día de hoy no es el tema".

Lejos de evidenciar su apoyo, argumenta que ha servido para que la ciudadanía aprenda que "el padre de Pablo Iglesias pertenecía a una organización revolucionaria que justificaba atentados terroristas".

Quién también ha pasado de puntillas es Teodoro García Egea, secretario general de los 'populares', que ha relativizado la disputa. "Yo entiendo que la gente esté harta del Gobierno y en el Congreso se digan palabras gruesas. Describir hechos y preguntar no es crispar", ha recalcado en una entrevista en 'Onda Madrid'.

Y Fernando López Miras, presidente de la Región de Murcia, ha criticado en Más Vale Tarde las "alusiones personales" en el discurso político. "No me gustan las alusiones personales, ni las que hizo Iglesias, ni las que hizo la portavoz del PP. "No me gusta entrar en esa confrontación, debemos estar a la altura de las circunstancias", ha subrayado.

El PP quería centrar el debate en Marlaska

El malestar en el PP queda probado con este rechazo por parte de la cúpula a respaldar las declaraciones de Álvarez de Toledo. Según fuentes de laSexta, hay 'populares' que destacan que "más allá de que tuviese o no razón, ayer era el día para que todo el foco estuviera puesto en Fernando Grande-Marlaska".

Y es que la estrategia principal de la oposición pasaba por dirigir sus críticas y preguntas al ministro de Interior en referencia a la destitución de Diego Pérez de los Cobos al frente de la Guardia Civil, y pedir su dimisión.

El exministro José Bono, que fue abogado del padre de Pablo Iglesias, asegura se le acusaba de repartir propaganda política y niega que fuera por terrorismo. "Aquel joven con el que me entrevisté en aquel locutorio de Carabanchel para defenderlo, era por asociación ilícita", ha explicado en una llamada telefónica con laSexta.

Y en una conversación del periodista Jesús Cintora con el padre de Iglesias en el muro de laSexta, este ha confirmando que va a denunciar y ha indicado que desde el PP le han llamado avergonzados. Así lo ha explicado el periodista en Al Rojo Vivo.

Nueva bronca en el Congreso

Hoy en el Congreso, algunos diputados se solidarizaban con Iglesias. Gabriel Rufián, de ERC, ha ocupado unos minutos de su turno de palabra para expresar la solidaridad del partido "después de los sucesos de ayer. Sabemos de qué va".

Y aunque el vicepresidente vaticinaba que hoy los parlamentarios sí podían "presumir" de estar teniendo un debate "a la altura de una democracia consolidada", este se ha visto truncado tras una interpelación a Vox.

El líder de Unidas Podemos ha afirmado que el partido de Santiago Abascal "quieren dar un golpe de estado, pero no se atreven". Unas afirmaciones que no han sentado nada bien a Iván Espinosa de los Monteros que ha decidido abandonar la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica.

Desde Vox tildan las palabras de Iglesias de provocación y reprochan la posición del presidente de la comisión, Patxi López.