La Comunidad de Madrid se opone frontalmente a las medidas aprobadas por Sanidad de cara a la Semana Santa. Las autoridades sanitarias consideran que no es necesario confinar perimetralmente la región, volver a limitar el toque de queda a las 22:00 horas y reducir a cuatro personas el aforo en los establecimientos de hostelería.

Así lo ha indicado Antonio Zapatero, el viceconsejero de Salud Pública, en la rueda de prensa en la que ha analizado la situación epidemiológica y ha actualizado las restricciones de movilidad por zonas básicas de salud. Si bien, ha recalcado que el Gobierno autonómico seguirá "analizando el documento definitivo" y será el consejero el que fije la postura en el próximo Consejero Interterritorial.

"Queremos, a toda costa, que las medidas estén consensuadas. Estudiaremos la propuesta y tomaremos una decisión que estará basada en lo que creamos que sea mejor para los madrileños", ha apuntado al respecto Zapatero. A su juicio, decretar el cierre perimetral es un error porque entonces, "aumentará la movilidad de la gente dentro de la Comunidad" y "Madrid no es grande y tiene siete millones de habitantes".

Isabel Díaz Ayuso ha venido defendiendo en los últimos días que los cierres perimetrales autonómicos en Madrid no han funcionado desde noviembre, a pesar de que fue la relajación de restricciones de Navidad la que provocó que nos adentráramos en una cuarta ola, alcanzando cifras históricas de contagiados y muertos en enero y febrero.

Las medidas mencionadas, así como la prohibición de actos masivos, tendrán que ratificarse en la próxima Interterritorial. Si bien, el Ejecutivo de Ayuso votó en contra de ellas en la Comisión de Sanidad que se celebró este jueves. "No puede ser que el mismo Gobierno que convocó elecciones en Cataluña con peores datos, ahora cierre así España estando mucho mejor", ha reprochado la presidenta.