Según han informado fuentes jurídicas, Pineda pide personarse en calidad de perjudicado dado que habría sido una víctima más de los encargos que Villarejo habría realizado para la entidad financiera.

En concreto, el banco habría encomendado en 2010 al comisario jubilado que acabase con Ausbanc, la falsa asociación que habría estado extorsionando a la entidad, tal y como avanzó El Confidencial en noviembre del año pasado.

De este modo, habría sido el comisario jubilado quien confeccionó la denuncia anónima que recibió en febrero de 2014 la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional y que desencadenó un año después, la 'operación Nelson' por la que Pineda y el líder del sindicato Manos Limpias Manuel Bernad, acabaron detenidos por chantaje.

Se da la circunstancia de que Pineda, que venía representándose a sí mismo en la causa por la que Fiscalía pide para él más de 118 años de cárcel, comparte en este asunto asistencia letrada con moncloa.com, medio en cuyas informaciones apoya la solicitud de personación.

En todo caso, fue el propio Pineda quien puso en la pista a los investigadores sobre la relación entre el BBVA y Villarejo, presentando diversos escritos a Fiscalía Anticorrupción y la Audiencia Nacional en los que hablaba de una red criminal y señalaba pagos de ingentes cantidades de dinero por parte de la entidad al comisario jubilado.

Sus denuncias motivaron la apertura de diligencias de investigación en el verano de 2018 que se mantuvieron separadas de la causa principal sobre Villarejo por decisión del instructor, hasta que en el mes de diciembre comenzaron a tomar forma como la pieza separada número 9 del caso Tándem, que ha venido creciendo con la difusión de los detalles de la relación contractual que mantuvo con el banco y los encargos que realizó en ese contexto.

Tal y como informaron moncloa.com y El Confidencial, BBVA mantuvo una relación con Cenyt, la empresa de Villarejo, durante una década en la que, entre otros asuntos, se le encargó desactivar el 'asalto' al consejo de administración del banco que en 2004 estaba en teoría orquestando la constructora Sacyr en connivencia con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Es en este contexto donde se han registrado las solicitudes de personación como acusación particular de otros presuntos perjudicados de aquellas actividades. Se trata del exministro socialista Miguel Sebastián, a quien se habría intentado anular utilizando su vida personal; y el ex presidente de Sacyr, Luis del Rivero, que acude al procedimiento junto a otros dos ex cargos del BBVA que fueron identificados por Villarejo como parte del 'Grupo Hostil' al que habría de desactivar para evitar el desembarco de la constructora en el banco.