Más de 700 tractores han colapsado las calles del centro de Granada en una nueva protesta por la situación del campo. Buena parte de los agricultores de Andalucía oriental se han dado cita allí para reivindicar precios justos a sus productos: la organización cifra la participación en más de 15.000 manifestantes.

Incluso hay colegios en los que algunos niños no han asistido a clase porque los autobuses escolares no podían asegurar que pudieran volver a mediodía a sus casas.

Pocos minutos antes de las 11:00 de la mañana, hora prevista para el arranque de la tractorada, cientos de agricultores se agolpaban ya frente a la Delegación de Agricultura esperando el comienzo de la manifestación. Unos 200 autobuses han llevado hasta allí a los participantes desde distintos puntos de la provincia.

El momento más complicado se ha vivido a mediodía, cuando durante cuatro horas ha permanecido colapsada por cerca de unos 700 tractores la A-44, la principal entrada a la ciudad de Granada.

Nicolás de la Chica, representante de la Unión de Pequeños Agricultores presente en la protesta, ha denunciado, en declaraciones a laSexta, la "situación irrisoria de los precios en la agricultura y la ganadería".

"Estamos cobrando el aceite de oliva como hace dos décadas. Es una situación insostenible teniendo en consideración que los costes de producción son superiores al precio de mercado que recibe el agricultor por ello", lamenta. Una situación que califica de "caótica" y que "requiere de soluciones inmediatas, concretas y urgentes". Los organizadores hablan de cerca de 15.000 asistentes a la protesta.

'Encierro agrario' en Pamplona

En Pamplona, otra tractorada ha atravesado la ciudad y generado un colapso en las entradas desde primera hora, mientras los agricultores corrían su propio 'encierro' en defensa del campo navarro: perseguidos por seis tractores 'tuneados' a modo de toros, con cuernos y un cartel con los seis problemas acuciantes que, a su juicio, padece el sector.

Los manifestantes incluso le han cantado al patrón como si de un encierro de Sanfermines se tratase y han atravesado todo el casco antiguo para reclamar precios justos.

David Navarro, agricultor de cereal, es uno de los manifestantes que ha participado en este encierro simbólico. "El principal problema con que nos encontramos es que nosotros estamos vendiendo a precios de hace 30 años y han subido todos nuestros costes", ha explicado. Así, denuncia, su rentabilidad a menudo es "nula" o incluso venden a pérdidas.

Asimismo, se queja de la "competencia desleal" que suponen los productos procedentes de terceros países que no tienen que cumplir la legislación española en materia medioambiental o de bienestar animal. "Tienen unos costes menores que los nuestros", apunta.

"No nos queda más remedio que manifestarnos", asegura. El objetivo, precisa, es que las instituciones les escuchen y los políticos tomen medidas para mejorar su rentabilidad, así como cambiar la imagen del campo, "un sector moderno y estratégico".

Tambores en Coruña

Por su parte, los ganaderos gallegos se han sumado ea las protestas y han cortado el tráfico frente a la Delegación del Gobierno en A Coruña, donde han sacado los tambores propios de los Carnavales para protestar, entre otros aspectos, contra el uso de la leche "como producto reclamo" por parte de las empresas distribuidoras.

José Manuel Pintor es uno de estos ganaderos: asegura que vende su leche a pérdidas, a 32 céntimos el litro. "El consumidor la paga a 90 céntimos o un euro", afirma, apuntando a que el problema está, entonces, bien en la industria o en la distribución.

Otro ganadero lamentaba que el problema no está solo el precio de la leche: el de los terneros, ha indicado, "está como hace 20 años", mientras que el del pienso "está al doble o al triple".