El reparto a domicilio es uno de los servicios esenciales durante el estado de alarma, según el decreto del Gobierno. Por ello, los trabajadores de Correos siguen en las calles día a día, entregando paquetes puerta a puerta.

Si bien desde la empresa pública aseguran que se están siguiendo los protocolos establecidos por Sanidad para evitar el contagio del coronavirus, los trabajadores denuncian que cuentan con un par de guantes por turno y con medidas de protección "irregulares e insuficientes". De hecho, algunos de ellos limpian las furgonetas de reparto con sus propios materiales e insisten a los ciudadanos, para que no pidamos nada por internet estos días.

"Somos el segundo sector laboral más afectado por el coronavirus, solo por detrás del personal sanitario", explica Mario Murillo, delegado sindical de CGT Correos Madrid. Indica que desde el 18 de marzo han pasado "de 43 contagios a más de 750" en la empresa.

Los repartidores de otras empresas como Amazon, Glovo o Deliveroo también temen ser foco de contagios. "Hemos visto cómo dentro de las instalaciones de Amazon ha aumentado cerca del 35% el trabajo. Pero, ahora mismo, lo que menos piden son productos esenciales", cuenta Douglas Harper, delegado sindical de CCOO de Amazon.

Por su parte, David Guitiérrez, portavoz de la Plataforma 'Riders x Derechos', indica que el hecho de que las empresas no formen ni protejan a los repartidores "es un riesgo para los mismos trabajadores y también para los clientes".

Para aumentar la protección durante estos días tan complicados, los repartidores piden a los clientes usar guantes cuando vayan a recoger un paquete y tirarlo en cuanto lo hayan abierto. Y exigen a sus empresas que se garantice su seguridad y la de los trabajadores.