Es una de las imágenes de la crisis, listas de espera interminables, menos personal sanitario, y protestas. Pero ahora es el propio Gobierno el que le da la razón a la calle.

Un informe que acaba de publicar el Ministerio de Sanidad constata el paralelismo entre los recortes y el negocio de la sanidad privada. Porque entre 2010 y 2014 el gasto público sanitario se redujo en 8.000 millones de euros al mismo tiempo que el privado creció en casi 4.000, o lo que es lo mismo: de cada dos euros recortados, uno fue a parar a la privada. “El recorte en la Sanidad Pública ha creado una desconfianza en los ciudadanos y se han ido a la privada”, explica Rafael Bengoa.

Una tesis que también refuerza el informe del propio Ministerio, porque el 80% de ese gasto privado, procede directamente de los hogares. Para la asociación en defensa de la Sanidad Pública, todo obedece a un plan político. El Ministerio de Sanidad argumenta que en ese gasto privado se incluyen también los copagos.