Jordi Pujol no tenía ganas este martes de interrogatorios. Ni siquiera ha saludado a la prensa al salir de su casa y no ha contestado ninguna pregunta. Tampoco sobre las atenciones que recibió su familia de su banco en Andorra.

Porque según el informe de la Fiscalía, cuando el país vecino dejó de ser un lugar seguro para el dinero negro de los Pujol, su propia entidad bancaria tuvo el detalle de asesorarles para desviar la fortuna.

En un sencillo Power Point titulado 'Alternativas para clientes no regularizados', el banco ofrecía a sus clientes sencillos pasos para desviar los fondos. Incluso con recomendaciones de nuevos destinos, donde destacaba uno por su opacidad, Panamá.

Cuando el secreto familiar peligra, el primogénito de los Pujol reúne a toda la familia. En el auto de prisión, se explica cómo Pujol Ferrusola recomienda a sus padres y hermanos cancelar las cuentas en Andorra y llevar el dinero a un lugar seguro. Algunos no le hicieron caso y se acogieron a la amnistía fiscal. Otros, como él mismo, siguieron los consejos de su banco y acabaron escondiendo su dinero en Panamá.