Prosigue el juicio por los atentados de Barcelona y Cambrils en agosto de 2017. Este martes, en la segunda sesión en la Audiencia Nacional, se han revelado nuevos detalles sobre cómo operaba la célula yihadista de Ripoll.

Según ha declarado el por entonces jefe de la unidad antiterrorista de los Mossos d'Esquadra, la investigación determinó que los objetivos de los terroristas eran "el campo del Barça, la Sagrada Familia y la Torre Eiffel" y que su intención inicial era "atentar el 20 de agosto".

De hecho, según ha testificado, Younes Abouyaaqoub -el conductor del atropello masivo de La Rambla- y Mohamed Hichamy -que atentó en Cambrils- hicieron un viaje a París desde Alcanar -donde preparaban los explosivos- en agosto.

Durante ese viaje, ha detallado, compraron una cámara de fotos e hicieron una serie de fotos y vídeos de la Torre Eiffel con atención a su "estructura" o las personas que había en la cola. "Es un claro estudio de objetivo de la Torre Eiffel", ha aseverado el agente. "No son fotos turísticas", ha descartado.

No obstante, los terroristas realizaron "muchísimas búsquedas" de más lugares. "La Audiencia Nacional la consultan 219 veces; el pantano de Riudecanyes, 186 veces; la fiesta de la Tomatina de Buñol; la base militar de Zaragoza, la sede de la OTAN", ha enumerado el testigo.

Además, los investigadores encontraron búsquedas de localidades costeras: Lloret de Mar, "discotecas gays de Sitges", la discoteca Colossos de Lloret y el propio paseo marítimo de Cambrils. Durante el registro, los agentes además encontraron un listado de poblaciones turísticas de la costa catalana, con algunas de ellas tachadas.

Conversaciones que desmontan la defensa de Driss Oukabir

El testigo también se ha referido a las búsquedas que realizó los días previos a los atentados uno de los tres acusados, Driss Oukabir, que durante la primera jornada del juicio aseguró que "no era una persona ni religiosa ni practicante" y que se dedicaba al trapicheo de drogas.

Según el testigo, "Driss empieza a buscar qué dice el Corán de matar a los cristianos" ya en el mes de febrero y a principios de agosto viajó a Marruecos, donde el día 9 "se somete a un ritual religioso de curación". Ese mismo día, de acuerdo con su testimonio, "ese mismo día hace búsquedas sobre alquiler de excavadoras".

Además, durante su estancia en Marruecos mantuvo conversaciones con su pareja, en las que "alaba que su novia se haya puesto el velo" y le dice "que cuando vuelva se casarán y que no quiere seguir viviendo en pecado". Una parte de la declaración a la que Oukabir ha reaccionado con gestos de indignación desde el banquillo de los acusados.

Por su parte, siempre según el relato del jefe de la unidad antiterrorista, el hermano de Driss, Moussa -uno de los terroristas abatidos en Cambrils- le envió su vuelta a España "un vídeo de cómo amortajar un cadáver" y, ese mismo día, Driss realizó "consultas sobre un predicador egipcio", conocido por "su visión de la opresión que vivía el mundo islámico". El día 15, su hermano "le dice que se ponga las pilas con la religión".

Robos para financiar los explosivos

Preguntado acerca de dónde sacaron el dinero los terroristas para comprar los precursores de explosivos, el testigo ha detallado que el dinero procedía del robo de una empresa en la que habían trabajado los terroristas, de donde sustrajeron 15.000 euros, y del robo de joyas a la propietaria de un restaurante donde había trabajado uno de ellos.

El dinero también procedía del trabajo de los que trabajaban, la venta de vehículos. Además, los miembros de la cédula intentaron pedir préstamos de entidades de crédito.