Varios ministros de la cuota socialista en el Gobierno de coalición han subido el tono este jueves contra sus socios de Unidos Podemos tras presentar una enmienda sobre desahucios a los Presupuestos.

En el PSOE ha sentado mal que Unidas Podemos acordara dicha enmienda con ERC y EH Bildu sin contar con ellos, a pesar del acuerdo de presentar las propuestas de modificación de las cuentas juntos. Tanto que, después de unos días descolocados, hoy varios ministros han salido a mostrar la "inquietud" que les genera esta actitud del socio minoritario del Gobierno.

"Formar parte de un gobierno de coalición exige también responsabilidades. La responsabilidad más importante es que, aunque tengamos opiniones contrarias y distintas, cuando hay una posición que se ha debatido en el seno del Gobierno hay que defenderla", ha dicho la ministra de Defensa, Margarita Robles, después de una videoconferencia con las unidades de Verificación Epidemiológicas.

"Cualquier miembro de un gobierno, aunque sea de coalición, puede tener sus opiniones personales pero como parte que es de un gobierno, es un órgano colegiado y por tanto tiene que estar a las decisiones que se tomen en el gobierno como órgano colegiado", ha insistido.

Campo habla de "inquietud"

Robles se suma a las declaraciones que esta mañana el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, que aseguró por la mañana en Telemadrid que la actitud de Unidas Podemos le generaba "inquietud" y que el hecho de presentar una enmienda a sus propios presupuestos, sin haberla negociado previamente con su socio de Gobierno, era "anormal".

Ayer la polémica vino después de que la vicepresidenta económica hablara de la enmienda de los morados como una forma de ganar visibilidad: "¿Qué quiere que le diga? Hay acciones que lo que buscan es visibilidad", dijo Calviño en Onda Cero, después de asegurar que prefería el apoyo del PP a las cuentas públicas, dada la excepcionalidad de la situación.

Las declaraciones de la ministra de Asuntos Económicos llevaron al vicepresidente de Derechos Sociales a twittear su descontento y ahondar en las diferencias entre socios: "La paralización de los desahucios tiene enemigos muy poderosos. Basta encender la radio para comprobarlo. Pero a nosotros no nos votaron para hacer amigos, sino para empujar con las fuerzas que tenemos para revertir, aunque sea parcialmente, algunas injusticias. Gobernar es eso".

 

La polémica por los acuerdos con EH Bildu ha llevado al presidente del Gobierno y secretario general del PSOE a mandar una carta a la militancia asegurando que "todos los apoyos son precisos" y pidiendo desviar la atención de "polémicas artificiales y noticias inventadas".