A dos meses de la fecha límite, los efectos de un posible Brexit duro ya se notan en España: vienen menos turistas británicos y es que entre enero y junio, han llegado 120.000 menos que en los mismos meses de 2018.

Nuestro mayor mercado emisor cae casi un punto y medio, a pesar de que hace solo dos años crecía más de un 9%. "Cuando la prensa británica publica noticias alarmantes relacionadas con este tema, es cuando los consumidores británicos paran ventas, no compran vacaciones", explica Nuria Montes, secretaria general de Hosbec.

Son menos los que nos visitan, pero gastan lo mismo pese a la depreciación de la libra. También adquieren menos inmuebles: hemos pasado del 15% del total de las compras de extranjeros al 13,8% en solo un año.

También importamos menos productos británicos: de enero a junio, un 2% menos. Aunque nuestras exportaciones crecieron un 1,5% en este periodo, mayo y junio registraron caídas destacables. Con el Brexit, más aranceles y más burocracia podrían hacer que ya no fuera rentable exportar.