El exjefe de la Casa Real no ha aguantado más los insultos que le dedican a las puertas de la Audiencia, así que Spottorno se ha dirigido a los policías para pedir que le identificaran, aunque sin éxito. La respuesta ha sido que si tanto le molesta, debería denunciar.

Ya dentro de la sala, ha seguido el juicio de las black con el turno de Rodríguez Ponga, exsecretario de Estado de Hacienda con Aznar, que gastó con su tarjeta un cuarto de millón de euros. Así que el fiscal ha empezado la enumeración de esos gastos sin reacción ninguna.

Además reconoce que nadie preguntó si se declaraban las tarjetas: "No hubo ninguna consulta a la asesoría fiscal sobre las tarjetas". El que fue representante del PSOE en Madrid, ha asegurado que fiscalmente las tarjetas estaban regladas y sobre sus gastos dice que se ajustaban a las instrucciones recibidas pese a ser gastos de fin de semana o fiestas.

Una práctica que empezaba de manera sencilla según ha contado el exsecretario general del PP madrileño, de Tejada y Picatoste: "Me dio la tarjeta y me dijo que había un límite el cual podía gastar por ser miembro del consejo de administración".

Defiende que nunca nadie le llamó la atención sobre superar el límite de su tarjeta. Sin necesidad de que se lo recuerden y todos coinciden en que eran unas tarjetas para gastos de representación sin necesidad de justificar.