La marcha convocada por los CDR en el centro de Barcelona ha finalizado con los principales altercados de la tercera jornada de protestas, cuando varios manifestantes han alcanzado la Conselleria de Interior.

Allí, han ardido coches cerca de una gasolinera en el centro de la ciudad condal, además de incendiarse múltiples barricadas en las que había contenedores. Incluso se han llegado a lanzar objetos con ácido, cócteles molotov y diversos objetos metálicos, tal y como ha podido comprobar laSexta.

Los disturbios han comenzado después de que varios manifestantes hayan utilizado vallas de obra para enfrentarse a las vallas que les separaban de los agentes y de la Conselleria de Interior. A partir de entonces, la Gran Vía de Barcelona se ha convertido en un campo de batalla en el que se han podido observar múltiples objetos por los aires.

Durante la jornada, 41 personas han tenido que ser atendidas por los servicios médicos, una de ellas en estado grave en la ciudad de Sils. Otras cuatro personas han sido atendidas en Girona, otra en Sallent y dos más en Maresa. La mayoría de casos han ocurrido en Barcelona, donde 28 personas han precisado de atención médica, y en Tarragona una persona ha sido arrollada por un furgón de los Mossos d'Esquadra.

Sentada y marcha pacífica durante la tarde

Los CDR habían convocado una multitudinaria concentración que ha provocado el corte de la Gran Vía de la ciudad condal durante toda la tarde. La manifestación, que se ha concentrado en la confluencia con Marina, se ha producido tras la marcha de múltiples ciudadanos desde diferentes puntos de la ciudad.

La protesta, en la que han llegado a llover rollos de papel higiénico como metáfora por la sentencia del procés y las actuaciones policiales, se ha convocado en contra, han asegurado, de la represión y la violencia policial.

En la manifestación, producida en pleno centro de Barcelona, se ha realizado una gran sentada que se ha desarrollado con un ambiente pacífico, aunque muy reivindicativo durante toda la tarde. Incluso han llegado a solicitar la dimisión del Conseller de Interior de la Generalitat, Miquel Buch.

Ante los posibles altercados, la Conselleria de Interior se ha blindado con dos líneas de vallas después de que durante la segunda jornada de protestas varios manifestantes acabaran con las medidas de seguridad que habían interpuesto los Mossos d'Esquadra frente a la Delegación del Gobierno en Barcelona. Aún así, por la noche se han producido los primeros incidentes, cuando algunos manifestantes han llevado vallas de obra hasta donde se encontraban los Mossos d'Esquadra.

Tras ello, los manifestantes han comenzado a incendiar múltiples barricadas y se han producido cargas policiales. Incluso han llegado a arder vehículos y contenedores en el centro de la ciudad condal, donde también se han lanzado numerosos objetos.

Protestas desde por la mañana

Entre los asistentes a la manifestación se podían observar numerosos estudiantes, los mismos que por la mañana iniciaban la primera de las tres jornadas de huelga, después de haber exigido al rectorado "la suspensión de todas las clases y actividades evaluables" durante toda la semana, lo que se les ha concedido.

Por la mañana también se han producido momentos de tensión, en los que los agentes han llegado a cargar después de que algunos estudiantes de los que se estaban manifestando pretendieran acceder a la AP7. Otro altercado puntual se ha vivido en Barcelona, durante el acto de Ciudadanos, cuando dos personas han tenido que ser detenidas.

En la estación de Sants también han dominado los retrasos en trenes y cercanías en la tercera jornada de protestas, siendo el más grave el que se ha producido en el tren entre Barcelona y Figueres por el boicot de la fibra óptica en varios puntos del recorrido.