En plena tormenta de críticas contra la ley del 'solo sí es sí', Pilar Llop ha insistido este miércoles desde la tribuna del Congreso en que esta "es una buena ley para proteger a las víctimas". "Ya era hora de que la víctima no tuviera que demostrar nada, ya era hora de que por fin tuviéramos conciencia sobre la importancia del consentimiento", ha reivindicado la ministra de Justicia.

Lo ha hecho en respuesta a una interpelación del Partido Popular, que ha centrado sus intervenciones a lo largo de toda la sesión de control -marcada por la bronca cuando Irene Montero les ha acusado de promover la cultura de la violación- en cargar contra esta norma.

Durante su intervención ante la Cámara, Llop ha recordado que "el texto de la ley es fruto de la voluntad mayoritaria" de las Cortes, al igual que lo es la configuración de penas que incluye. Cuestión que es la que está generando controversia por las revisiones a la baja de las que ya se han beneficiado más de 40 condenados por delitos sexuales.

Así, la ministra ha defendido que crear un nuevo tipo penal donde se insertan otros antiguos -unificando el abuso y la agresión sexual- "es una opción válida" por la que han optado también otros países y ha recordado el papel del PP en la tramitación de la ley. "¿Qué hicieron ustedes en la tramitación de la ley?", ha preguntado a sus diputados, a quienes ha reprochado que "querían que apenas se cambiara el Código Penal". Una postura -ha dicho- que no coincide con la que "defendían cuando estaban en el Gobierno".

Además, la ministra ha recordado a los 'populares' que la enmienda que presentaron "giraba sobre la definición del consentimiento expreso y sobre la distinción del abuso y la agresión", no sobre las penas. A su vez, les ha tildado de "campeones en agitar los bulos" y ha desmentido que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) advirtiera sobre la revisión de sentencias mínimas: "En ningún caso advirtió sobre la revisión de sentencias por la modificación del límite mínimo de las penas, la observación fue por el límite máximo", ha precisado.

"Debía llegar el día en que se abordase una reforma de los atentados contra la libertad sexual", ha continuado Llop, que ha insistido en que "los tiempos exigían terminar con las injusticias que se producían en algunas tipificaciones", citando como ejemplo la sumisión química, que con el nuevo Código Penal pasa de considerarse abuso a agresión sexual.

"Hemos adoptado un sistema diferente de penas, hemos unificado en un solo delito lo que antes era abuso y agresión", ha resumido la titular de Justicia, que ha instado a "dejar que el poder judicial siga haciendo interpretaciones y unifique criterios".

Además, ha defendido que la revisión de las penas "no es un cálculo automático, sino que debe hacerse a las circunstancias de cada caso" y ha recordado que con la nueva legislación "se han introducido nuevas agravantes" y "penas muy graves", como la privación de la patria potestad de los hijos cuando la víctima es un menor.