Los test rápidos comienzan a llegar a las farmacias. Se trata de la última arma en la lucha contra la pandemia, una prueba que, a través de un simple pinchazo, nos dice en apenas diez minutos si tenemos anticuerpos contra el coronavirus.

Cuentan con un 90% de efectividad y están validados por la Comunidad Europea, por lo que no precisan del visto bueno de Sanidad, aunque sí tiene el visto bueno de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) para su comercialización.

La cooperativa de distribución de productos farmacéuticos Cofares ha dado el pistoletazo de salida al abastecimiento en las farmacias.

La prueba no puede ser más sencilla: un leve pinchazo en la yema del dedo y el usuario sabrá si es positivo o negativo en su propio domicilio.

La efectividad es alta y siempre deberá hacerse bajo prescripción médica para mejorar la trazabilidad y control de aquellas personas que lo realicen. Se repartirán 500.000 pruebas rápidas después del puente en 22.000 farmacias de toda España.

El coste estimado es de 25 euros por unidad. Cada farmacia contará con dos.

Farmacias, el punto clave

Las farmacias, por su proximidad con el usuario, se han convertido en un punto clave para la gestión de la pandemia. Además de estos test de anticuerpos, que miden precisamente si se ha pasado la enfermedad o no pero no te dicen si estás padeciéndola en ese momento, las farmacias se han convertido en relevantes para la realización de test de antígenos.

Los test de antígenos permiten conocer el resultado en quince minutos, aunque son especialmente fiables en personas con síntomas. No tanto en asintomáticos, a diferencia de las PCR. Comunidades como la de Madrid han solicitado al Gobierno que les permita realizar estas pruebas en farmacias para un mejor control de la enfermedad.

El Ejecutivo central ha pedido a las comunidades interesadas que presenten una estrategia para al realización de estas pruebas por parte de los farmacéuticos.

El consejero de Sanidad de Madrid, Enrique Ruiz-Escudero, detalló la estrategia para la realización de test de antígenos en farmacias que, "si cumple las medidas de seguridad", como contó Salvador Illa en Al Rojo Vivo, tendrá el visto bueno por parte de Sanidad.

Se tratará de una opción que solo irá dirigida a personas que "no muestren ningún síntoma" de la COVID-19. Únicamente podrán realizar las pruebas los farmacéuticos titulares y los adjuntos, regentes o sustitutos de una oficina de farmacia que hayan superado los "cursos de actualización de conocimientos" acreditados por el Colegio Oficial de Farmacéuticos.

La participación en este plan será voluntaria por parte de las farmacias y se podrán acoger a uno de los dos modelos propuestos "según el municipio donde se encuentre la oficina".