El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes, dará cuenta la próxima semana de un informe, emitido a petición suya, sobre su "eventual sustitución" en la presidencia de ambas instituciones, según ha informado este viernes el órgano de gobierno de los jueces.

De acuerdo con el CGPJ, Lesmes lo encargó ante la situación del Consejo, en funciones, que impide elegir a un nuevo presidente, y habida cuenta de que la vicepresidencia del Supremo está vacante y cubierta de forma interina desde la jubilación de su anterior titular a finales de 2019.

El informe, según avanza el Poder Judicial en un comunicado, descarta la posibilidad de articular vías diferenciadas de sustitución para ambos cargos. Así, el presidente de la Sala Civil del Supremo, Francisco Marín Castán, que actualmente ocupa la vicepresidencia de forma interina, le sustituiría al frente del alto tribunal y el CGPJ, por ser el presidente de Sala más antiguo.

Ante el bloqueo del CGPJ, que sigue sin desencallarse, Lesmes ya amenazó con su dimisión si no se resolvía la situación. Fue coincidiendo con el arranque del año judicial hace unas semanas, cuando el presidente del CGPJ instó directamente a Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo a alcanzar un acuerdo para renovar la institución.

Sin embargo, la renovación de los órganos judiciales continúa bloqueada y se extiende también al Tribunal Constitucional, debido a las trabas del sector conservador del CGPJ, a pesar de que los nombramientos deberían haberse adoptado ya según el plazo legal. Entretanto, el Poder Judicial lleva bloqueado desde 2018, de tal forma que su composición refleja aún a la mayoría parlamentaria que Mariano Rajoy obtuvo en 2011.

Ahora, con este último movimiento Lesmes redobla la presión: por una parte, al sector conservador para que desbloquee el nombramiento de magistrados en el Constitucional, y, por otra, a los partidos para que renueven el CGPJ. Si nada se mueve la semana que viene, su dimisión será inminente.

En cualquier caso, la renuncia de Lesmes no cambiaría en la práctica la situación del órgano: su sustitución sería automática y, para que el Pleno del CGPJ dejara de funcionar por falta de quórum, tendrían que dimitir otros nueve vocales, incluido un magistrado conservador que se sumara a los siete jueces progresistas y el vocal del PNV.