Muchas sonrisas y optimismo en el plenario en el segundo día de la convención del PP pero a las puertas, a la formación se le ha colado un partidario de Vox que ha sido rápidamente escoltado a la salida.

La sombra del partido de Abascal ha sido uno de los protagonistas de la convención del Partido Popular.

Ya lo avisó Jaume Vives, portavoz de Tabarnia invitado por Casado, que entre la risa y el asombro vio cómo desde el escenario pedían apoyo para el rival. "Lo que me han pedido (por Twitter) es que os afiliéis a Vox y quienes no lo hagáis, sepáis escoger buenos compañeros de viaje", dijo Jaume Vives.

Sólo unos minutos antes Mariano Rajoy había reaparecido para hacer un llamamiento contra el sectarismo: "No es bueno el sectarismo, ni son buenos los doctrinarios".

Unas palabras del expresidente que Casado valora escuetamente y califica de "estupendo" el mensaje de Rajoy.

Ni Casado ni nadie parecen haber interpretado una advertencia al PP. "Podemos ser vehementes en los planteamientos, pero moderados porque España en su conjunto es moderada", ha dicho Javier Maroto, vicesecretario de Organización del PP.

Tampoco ven una llamada a evitar alianzas de los populares con con Vox, al que nadie llama sectario. Teodoro García Egea, secretario general del PP, ha asegurado que los españoles "deberán decidir" si es Vox sectario.

Creen que el sectarismo existe, pero no en la derecha. Así lo ha dicho el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo: "Sectarismo es el independentismo catalán, Podemos y PSOE". Tras el rearme, el PP espera volver a acaparar el voto conservador.