El hoy presidente de Murcia intentó lavar su imagen en internet, presuntamente, pagándolo con dinero público. La Ser y El Plural publican las conversaciones de la Púnica en las que queda patente que el empresario imputado, Alejandro de Pedro, acordó con él esos servicios: "He estado con el consejero de Educación de Murcia, con Pedro Antonio. Sería que me prepararais la oferta para ponerle 3.000 pavos al mes, desde octubre hasta el 31 de mayo".

Tras esa primera reunión, De Pedro le cuenta al exalcalde de Cartagena, supuesto colaborador, que mantendrá otra para cerrar el trato: "¡Ah, cojonudo! Bueno, pues sácale el contrato a Pedro Antonio, que lo necesitamos como el agua".

Pedro Antonio Sánchez buscaba aspirar a la presidencia de Murcia, pero se le acumulaban las imputaciones, por eso decidió contratar los servicios de De Pedro; él y la también popular alcaldesa de Cartagena. "Hemos cerrado lo de la reputación de Pilar Barreiro y la reputación de Pedro Antonio, del consejero de Educación", señalaba De Pedro.

Los dos servicios se cobrarían juntos, en total unos 24.000 euros, pagados, supuestamente, con dinero público, como da a entender el jefe de gabinete de la alcaldesa. "El asunto que estaba pendiente de poner en marcha lo ponemos en marcha. Te mandaría un correo con los detalles de la facturación; lo digo porque nos va a echar una mano", le decía Francisco Ferreño a De Pedro.

Los servicios no se ejecutaron porque la operación Púnica estalló unos días después, pero aun así el juez Velasco sí ve un posible delito en la actuación de Pedro Antonio Sánchez.