La manifestación que se había desarrollado de manera pacífica en la Gran Vía de Barcelona ha avanzado hasta la Consellería de Interior, donde se han producido varios altercados.

Algunos manifestantes han llegado a prender fuego a vehículos y contenedores en pleno centro de la ciudad condal, y han comenzado las cargas policiales después de que adquirieran vallas de obra para enfrentarse al vallado que habían interpuesto los Cuerpos de Seguridad del Estado frente a la sede de la institución.