Rocío Monasterio asegura que su casa siempre ha tenido licencia: "Hay una licencia de vivienda otorgada con despacho profesional". Y es cierto, pero solo tienen la de construcción.

El problema es que los 545 metros cuadrados, que construyeron en cuatro plantas, tienen poco que ver con el proyecto inicial para el que se concedió el permiso. Así lo denunció el constructor, al que los dirigentes de VOX se negaron a pagar 63.000 euros, y lo certificó una inspección del Ayuntamiento en 2014.

Además, según publica 'El Confidencial', los técnicos comprobaron que la pareja vivía y usaba la casa como despacho profesional sin tener los dos permisos imprescindibles: la licencia de primera ocupación y la de actividad.

Tras abrir expediente, el Ayuntamiento ordenó el cese de actividad en 2015 y conminó a la pareja a solicitar la licencia, algo que hicieron. El problema es que no presentaron la documentación necesaria y la solicitud caducó, por lo que el consistorio dictó orden de clausura del inmueble en 2016.

Iván Espinosa de los Monteros recurrió a un juzgado que dio la razón al Ayuntamiento un año después. Mientras se pronunciaba el juez, la pareja intentó volver a pedir la licencia que volvió a ser denegada por, una vez más, incumplir los requerimientos.