La princesa Leonor y el rey Felipe VI han protagonizado una anécdota en el homenaje de estado a las víctimas de la Covid-19 que demuestra la complicidad que hay entre el monarca y la heredera al trono.

La familia real ha sido la encargada de presidir el solemne acto y Leonor se ha sentado al lado del rey, que tras pronunciar su discurso en el atril y con la mascarilla quitada, ha vuelto a sentarse en su sitio. En ese momento ha sido cuando la princesa le ha recordado que debía volver a ponerse la mascarilla por seguridad.

Felipe VI ha hecho caso a su hija y ha sacado la mascarilla de la solapa de su chaqueta y se la ha colocado en el rostro después de hacer un gesto de agradecimiento a la princesa por el recordatorio.

El gesto de Leonor ha sido aplaudido en redes sociales y ha sido calificado como un acto de responsabilidad y ejemplo.