Desde la unidad, los presidentes regionales reclaman tender puentes hacia una financiación autonómica mejor. "Los andaluces no vamos a ser menos, pero la unidad es compatible con la diversidad", apuntaba Susana Díaz.

El futuro que no desvela es el suyo, pero su discurso ha estado trufado de referencias a la política nacional y a los problemas sociales: "La pobreza sigue feminizándose día a día. La conciliación con la vida familiar afecta especialmente a las mujeres. Son ellas quienes tienen que renunciar a su proyección profesional".

Desde la casa natal de Miguel Hernández, Ximo Puig ha adelantado lo que le dirá a Rajoy en la próxima Conferencia de Presidentes: "2016 ha empezado a ser el fin de la invisibilidad de los valencianos". Le exige financiación más justa para reforzar los servicios sociales.

El deseo del presidente extremeño es que el Gobierno mejore la calidad del empleo: "Tenemos que ser capaces de reivindicar una batalla frontal contra la precariedad laboral, es algo por lo que tenemos que luchar en conjunto".

Discursos en los que los socialistas han mantenido un tono de oposición y no sólo a Rajoy. "El coraje está en la moderación, lo difícil es saber ceder y saber llegar a acuerdos", señala Emiliano García-Page. Su apelación al diálogo y al pacto, pone fin a un año en el que Podemos ha roto el pacto con los socialistas castellano-manchegos.