El Ministerio de Sanidad continúa registrando un aumento de contagios de coronavirus pero lo cierto es que los datos actuales son más positivos que los del mes de marzo. La semana del 23 al 29 de dicho mes se registraron 58.859 positivos, mientras que en la semana del 3 al 9 de agosto se anotaron 46.000 casos.

Esta podría ser una diferencia pequeña pero hay que tener en cuenta que en la actualidad se están haciendo muchas más pruebas PCR. En este sentido, el epidemiólogo Daniel López Acuña asegura que con el mismo número de pruebas, en marzo "hubiésemos tenido 100.000 o 150.000 casos".

En cuanto a la presión hospitalaria, los datos también son mejores que en los peores meses de la pandemia. Mientras que en marzo se hospitalizaban un 50% de los casos, ahora está ingresando un 4,5% de los pacientes. Así lo explicó Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, en su última comparecencia.

Lo mismo ocurre con las cifras de fallecidos. En el mes de marzo fallecía el 12% de los pacientes con COVID-19, pero ahora lo hace un 0,4%. Esto tiene relación con la edad de contagio, que ha pasado de 65 a 37 años en cinco meses. Al respecto, el epidemiólogo Juan Martínez apunta que en el peor momento de la crisis sanitaria los pacientes "solo se sometían a análisis cuando llegaban graves, no tiene nada que ver con lo que se hace ahora".

Y es que las cantidad de pruebas PCR que se realizan ahora es mucho mayor al número de las que se hacían en marzo, en concreto, son más del triple. Además, de esas antes daban positivo un 41% y ahora solo un 10%. Es un buen dato, aunque la OMS recomienda no superar el 5%.

Si se pone el foco en el rastreo, en el mes de marzo no hay dato sobre los contactos de positivos que se localizaban y ahora se registra un 20%. Los asintomáticos, por su parte, se detectaban en un 1,6%, mientras que ahora se localiza un 50%.