La epidemia del coronavirus en España está poniendo en relieve las discrepancias a la hora de llevar a cabo una cooperación institucional. El ejecutivo, que ha asumido el mando único tras la declaración del estado de alarma, ha insistido en que "a través de la unidad de acción de todas las instituciones ganaremos unidos al virus", y por ello sigue en contacto permanente con los gobiernos autonómicos.

"Las crisis suelen ser circunstancias en las cuales la cooperación entre gobierno y comunidades autónomas ha funcionado mejor", ha explicado Ignacio Jurado, doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Nueva York. Sin embargo, ya han surgido las primeras críticas. Quim Torra ya las expuso en la cadena británica 'BBC'.

"El Gobierno cree que no es necesario (el confinamiento) y que es preferible mantener aeropuertos y puertos abiertos", aseguró el President de la Generalitat de Cataluña durante su intervención. El Gobierno ya le ha pedido que no recurra a la mentira y que esté a la altura de sus ciudadanos. Así se expresó la ministra de Defensa, Margarita Robles, horas después de las palabras de Torra: "En clave de un beneficio puramente personal y sin paliativos, está faltando a la verdad".

"Estamos trabajando juntos y seguiremos haciéndolo"

También se han dado reproches por parte de Andalucía o Madrid a cuenta de la centralización del reparto de material sanitario. "Que no lo centralicen, porque antes no lo estaba y, al hacerlo así, ha habido un cuello de botella", ha asegurado la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

El Gobierno ha asegurado que el reparto se está haciendo garantizando las necesidades y la equidad entre regiones. Según el ministro de Sanidad, Salvador Illa, "para asegurar que esté disponible donde más haga falta". En esta misma línea se expresó también Pablo Iglesias, vicepresidente de Derechos Sociales y Agenda 2030: "No voy a entrar en enfrentamientos. Estamos trabajando juntos y seguiremos haciéndolo".

Se llama así a la unidad entre administraciones, unidad social y también política. "Es importantísimo que cuando uno está en medio de una tormenta no dispare al timonel. Después, las facturas políticas que se tengan que pasar al cobro ya se estudiarán cuando la situación hay remitido", ha destacado Pablo Simón, politólogo y profesor en la Universidad Carlos III de Madrid.

Ya han avisado de que lo harán, pero ahora, aún reclamando más medidas y reprochando al Gobierno que haya actuado tarde, la mayoría de parlamentarios han reducido los decibelios de sus críticas para sumar esfuerzos.