El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que la ceremonia de Estado en homenaje a las víctimas mortales que ha dejado la pandemia de coronavirus, así como a los servidores públicos que han trabajado -y trabajan- durante la crisis sanitaria se celebrará el próximo 16 de julio en la plaza de la Armería del Palacio Real.

El acto será presidido por el rey Felipe VI y contará con la presencia de todas las fuerzas del Estado, así como con el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel; de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; del presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli; del alto representante de la UE, Josep Borrell, y también del director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom.

Sánchez ha confirmado la fecha del acto en la que ha sido la última sesión de control al Gobierno bajo el estado de alarma, que finalizará el próximo 21 de junio, y que ha estado marcada por el duro tono de la oposición. El líder del PP, Pablo Casado, ha afirmado que "nadie duda en todo el mundo de que su gestión ha sido un gran fracaso".

PP y Vox vuelven a cuestionar la cifra de fallecidos durante la pandemia

El jefe de la oposición también ha cuestionado en su intervención la cifra de muertos durante la pandemia y le ha acusado de abrir una "crisis constituyente" por su "gestión radical", lo que le ha llevado a pedirle que "al menos no ataque a las instituciones democráticas".

Sánchez, por su parte ha señalado que "no va a entrar en provocaciones" y tras tirar de ironía para señalar que pensaba que le iba a tender la mano para llegar a acuerdos, ha reivindicado su gestión con la que, ha dicho, se han salvado 450.000 vidas: "Hemos logrado muchas cosas, hemos evitado la destrucción de empleo, asistido a las personas vulnerables con el Ingreso Mínimo Vital y salvado miles de vidas con el Estado de Alarma", ha apuntado.

Mientras el líder de Vox, Santiago Abascal, también discutido la cifra de muertos, que ha elevado a 48.000, y ha acusado al Gobierno de traer "sectarismo y división" en mitad de la pandemia, el presidente ha vuelto a pedir unidad a todos los grupos parlamentarios y ha espetado a Casado: "Si quiere unidad, aquí tiene al Gobierno; si quiere bronca, ahí tiene a la ultraderecha".

Iglesias acusa al PP de "traicionar a España"

Más combativo se ha mostrado el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, que ha acusado al PP de "traicionar España" con su "colaboración" con la extrema derecha holandesa, austríaca y danesa para que las autoridades europeas condicionen la ayuda a España y que se hagan recortes".

Iglesias ha defendido que "la provocación constante, el berrinche, la mala educación" por parte de los 'populares' responde a que "no aceptan perder" y ha asegurado que solo creen en la democracia si gobiernan, "si no son capaces de cualquier cosa por recuperar el poder", ha apostillado.

En respuesta al secretario general del PP, que le ha dicho que ha dejado atrás todos sus principios por ser "el monaguillo del señor Sánchez", el vicepresidente del Gobierno ha indicado que desde el PP "podrán envolverse en cientos de banderas pero quien conspira en Europa para que aquí se hagan recortes... solamente tiene una denominación".

También han vuelto a protagonizar un 'cara a cara' la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, y la portavoz del Grupo Popular, Cayetana Álvarez de Toledo, quien ha asegurado que "no estamos ante una crisis constituyente, sino una crisis ideológica y moral del socialismo".

Calvo ha anunciado que el próximo mes de julio el Gobierno volverá a convocar la Mesa de diálogo con la Generalitat, lo que ha valido a Álvarez de Toledo para asegurar que el Gobierno "desprecia la soberanía nacional" y las instituciones democráticas porque van a tratar de autodeterminación y ha acusado a Sánchez de no tener "otra patria que su ego" y de haber suscrito "un pacto ultra a costa de la convivencia y a cambio del poder".