El juez de la Audiencia Nacional que investiga la trama Kitchen, Manuel García-Castellón, ha cerrado la instrucción de la causa y ha propuesto enjuiciar al exministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, así como al exsecretario de Estado de Seguridad y toda su cúpula policial.

Por su parte, el magistrado ha archivado la causa contra la exministra de Defensa y exsecretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y su marido, Ignacio López del Hierro, según el auto al que ha tenido acceso laSexta. El juez sostiene que hay una "falta de indicios" para su imputación y ha señalado que, a diferencia de los responsables ejecutivos de Interior, en su caso "resulta llamativa la debilidad de las razones que justifican su incriminación".

Así, imputarlos por una participación intelectual en la Kitchen sería "resultado de una inferencia voluntarista sin fundamento en indicio alguno, pues no hay reflejo de ello en las actuaciones".

Fernández Díaz y Francisco Martínez, el exnúmero dos de Interior, se han convertido en los máximos responsables políticos del operativo parapolicial pagado con fondos reservados para vigilar y destruir documentación del extesorero del PP Luis Bárcenas que podía perjudicar a la formación.

Además de al exministro y al exsecretario de Estado, el juez envía a juicio a al exdirector adjunto Operativo Eugenio Pino, a los responsables policiales José Luis Olivera, Marcelino Martín Blas, José Ángel Fuentes Gago, Bonifacio Díez Sevillano, Enrique García Castaño, Bonifacio Díez Sevillano, Andrés Manuel Gómez Gordo, al comisario jubilado y principal investigado en la macrocausa Tándem José Manuel Villarejo, así como al chófer de Bárcenas Sergio Ríos Esgueva.

Contra esta decisión del juez García-Castellón cabe recurso de las partes presentes en el caso.

En su auto, de 81 páginas, el juez descarta que exista una trama política ajena al Ministerio del Interior y carga a Fernández Díaz como máximo responsable del operativo, "con abuso de funciones y conocimiento de su ilicitud".

Martínez habría asumido la coordinación del operativo, según el juez, en tanto que fue planificado por el DAO, Pino, quien se la encargó directamente a Villarejo. Este fue quien seleccionó a Sergio Ríos como pieza clave a la hora de conseguir la documentación del extesorero. A cambio, se le ofrecían 2.000 euros mensuales, más gastos, procedentes de los fondos reservados, y el posterior ingreso en el Cuerpo Nacional de Policía.

En relación con las reuniones entre el comisario jubilado Villarejo con Cospedal y su marido, el juez recuerda que "no se puede criminalizar el derecho de reunión" y que no constan pagos de la entonces 'número dos' del PP a Villarejo, ni una relación de la exministra de Defensa con el conductor de Bárcenas.

El juez, asimismo, señala que "ninguna diligencia que se ha practicado hasta el momento permite sostener que el Sr. Villarejo tuviera comunicación directa con ningún presidente o primer ministro", como así aseguró él mismo.

Casado: "Deberían reflexionar muchos partidos"

El presidente del PP, Pablo Casado, ha señalado que la decisión del juez de archivar la causa contra Cospedal debería "hacer reflexionar a todos los partidos" que pidieron al líder popular que actuara contra la exsecretaria general del partido.

Además, Casado se ha dirigido a Sánchez con las palabras que él le trasladó: "Le vuelvo a decir hoy: no tengo nada que ver con Villarejo ni que temer" y ha solicitado al presidente del Gobierno que haga lo mismo.