Carlos Martín es uno de los médicos que, a sus 67 años y consciente de que es grupo de riesgo ante el coronavirus, le puede el amor por su profesión y la necesidad de ayudar. Por eso, este médico de familia está en la bolsa de trabajo pendiente de incorporarse para combatir el Covid-19.

"Hace una semana, cuando empezó a verse la situación que estamos viviendo actualmente, hablé con mi centro para ofrecer mi ayuda", ha explicado Carlos Martín, que ha asegurado que es donde mejor "puede ayudar" y lo hará de forma "totalmente altruista".

Como él hay 50.000 profesionales sanitarios dispuestos para ser contratados en la apuesta de Sanidad para reforzar el personal humano.

Casi 11.000 médicos y enfermeros que se quedaron sin plaza, 14.000 sanitarios jubilados y más de 17.000 estudiantes del último año de carrera reforzarán el sistema sanitario para evitar los colapsos ante la avalancha de casos positivos en coronavirus.

Ángela Hernández, vicesecretaria general de AMYTS, ha asegurado que "son necesarios", al igual que es necesaria "una buena coordinación", ya que, ha espetado, "al menos en Madrid no sabemos cómo se está canalizando todo".

En Galicia, donde reside Bernardo Seoane, otro médico de familia jubilado, aún no se han solicitado doctores jubilados. Aun así, Bernardo, de 70 años, no se quiere quedar con los brazos cruzados y se ofrece para resolver dudas a los pacientes por teléfono.

Como ellos, decenas de sanitarios están pendientes de noticias para incorporarse y dar lo mejor de sí, porque toda ayuda es poca, dicen, para echar una mano a los médicos de primera línea y reforzar los centros sanitarios tan necesarios para acabar con el coronavirus.