La ruptura entre Isabel Díaz Ayuso y Pablo Casado parece no tener marcha atrás.

El contrato adjudicado a Tomás Díaz Ayuso, hermano de la presidenta; las comisiones y la presunta trama de espionaje de Génova ha disparado las tensiones. Además, pese a que la dirección nacional y José Luis Martínez-Almeida han negado que exista una operación de espionaje, Ángel Carromero ha sido cesado de su cargo en el Ayuntamiento de Madrid.

Casado habla de "tráfico de influencias" y pide explicaciones

El presidente del Partido Popular ha señalado "la información es que la comisión es de 286.000 euros, suficientemente relevante como para pensar que ha habido tráfico de influencias". Sin embargo, ha dejado claro que no ha hecho ninguna acusación, sino que solo ha pedido explicaciones: "Es algo que se debería aclarar, y que se debería haber aclarado en privado".

Así ha roto su silencio en la cadena 'COPE', mostrándose "sorprendido y muy decepcionado, pero con la conciencia muy tranquila". Pablo Casado ha dicho que no ha puesto en duda que el contrato al hermano de Ayuso esté bien hecho, pero cree que "el problema es que si después del contrato ha habido una transferencia de comisiones a un familiar". "Más allá que sea ilegal, que es algo que tendrá que decir un juez si hay investigación, la cuestión es si es entendible. Que si, el 1 de abril cuando estaban muriendo 700 personas, se puede contratar con tu hermana y llevarte 300.000 euros de beneficio", ha agregado al respecto.

Respecto al origen del dossier que recibió con toda la información acerca del contrato, que incluía "datos fiscales y bancarios", pero no "personales", Casado no ha aclarado su origen, aunque desmiente que venga de Moncloa. "Después tenemos conocimiento que después esa información también la tienen medios de comunicación y la oposición".

Ayuso reconoce que su hermano cobró una comisión

Escasos minutos después de la intervención de Casado en 'COPE', Isabel Díaz Ayuso ha intervenido en la cadena para dar su versión de los hechos, negando el posible tráfico de influencias al que apuntaba el líder del PP.

La presidenta ha reconocido la existencia de una comisión en el contrato para la adquisición de mascarillas en los peores días de la pandemia, si bien no ha especificado la cuantía de dicha comisión. "No hay nada ilegal. No van a poder demostrar que nadie de mi Gobierno ni yo ni hemos tenido nada que ver con esta empresa ni con mi hermano", ha defendido Ayuso en su intervención, adelantando una comparecencia para las 12:00 horas de este viernes.

Sobre la cuantía de esta comisión, ha reconocido que no puede dar una cifra porque no sabe si tiene "más materia o no". "Lo que tengo claro es que no es ilegal y por eso no he preguntado", agrega, acusando a la dirección nacional de "enredar con medias verdades". "Me extraña que el PP tenga la cantidad tan clara", insiste apuntando a que hay "gente que no quiere nuestro bien", refiriéndose a ella misma y al propio Casado, al que lanza un capote: "Quiero pensar que le están engañando y le han dado algo intoxicado".