"No van a conseguir que con esa violencia política frenen la lucha feminista, que es lo que quieren". Es el tajante mensaje que ha lanzado Irene Montero este jueves, horas después de convertirse en el blanco de un deplorable ataque machista de Vox en el Congreso, donde la diputada Carla Toscano llegó a decir que "el único mérito" de la ministra de Igualdad "es haber estudiado en profundidad a Pablo Iglesias".

Un ataque misógino que se topó con el rechazo casi unánime de la Cámara Baja, donde la propia Montero pidió que esas palabras se incorporasen al diario de sesiones para dejar constancia de esa "violencia política" y aseveró: "Las feministas y las demócratas somos más. Les vamos a parar los pies a esta panda de fascistas con más derechos".

Una idea que ha reiterado este jueves en la 'Cadena SER', donde se ha mostrado "preocupada por el nivel que está alcanzando la violencia política", a la vez que "agradecida" por el apoyo y "con fuerza para seguir". "Como dije ayer, aunque estaba emocionada y muy rabiosa por el nivel de violencia, somos más y les tenemos que demostrar que no van a conseguir que con esa violencia política frenen la lucha feminista, que es al final lo que quieren", ha sentenciado. "Hay que demostrarles que somos más", ha insistido.

Aunque ha afirmado sentirse arropada tras lo ocurrido, la titular de Igualdad también ha incidido en que "para que ayer Carla Toscano pasase ese límite, durante muchos días antes, había otras muchas personas que lo estaban rozando".

"La violencia política no es que un día alguien se levante y diga una barbaridad, sino que ha habido durante más de un semana una campaña en la que incluso desde sectores progresistas se estaba diciendo cosas como que éramos unas inútiles, que las feministas no sabemos hacer leyes, que nos manda un macho alfa", ha denunciado, días después de que una concejala de Ciudadanos arremetiera también contra ella afirmando que ha llegado a ministra por "haber sido fecundada por un macho alfa".

En este sentido, Montero ha advertido de que "cuando durante muchos días se está rozando un límite" es más fácil que "quienes tienen esa estrategia de desplegar violencia política, al final se crean con suficiente legitimidad como para pasar ese límite". Así, insta a preguntarse cómo hemos llegado hasta aquí y denuncia que se están produciendo "campañas de destrucción personal" para que "a las feministas y a las demócratas no nos merezca la pena hacer política" y "deslegitimar socialmente la lucha feminista".

Por otra parte, y ante la controversia desatada en torno a la aplicación de la ley del 'solo sí es sí', Montero ha admitido que la situación se podría haber gestionado mejor, pero ha incidido en que, cuando se le preguntó por primera vez al respecto, ella afirmó que "algunos jueces" estaban "aplicando mal la ley". Así, y más allá de la autocrítica, ha instado a "señalar claramente a quiénes están haciendo violencia política y a quiénes la están recibiendo", porque "no se puede ser equidistante".

"Creen que las instituciones son su cortijo"

Posteriormente, en declaraciones a la prensa desde los pasillos del Congreso, Montero ha reiterado su preocupación por el "nivel de violencia política" y ha insistido en que "se pasaron unos límites que es consecuencia también de que desde muchos sectores se estaba rozando ese límite" con "una campaña de desinformación y violencia política".

Además, ha expresado su deseo de que se pueda "concretar toda esta indignación ante la violencia política en que cese esa violencia y en no dar más chance a la derecha y la extrema derecha para que signa con esa campaña de bulos, mentiras, difamación y violencia política". A este respecto, ha instado a "dejar de normalizarlo". Una tarea, ha dicho, que corresponde a las instituciones, pero también a los medios y al "conjunto de la sociedad".

Así, ha insistido en la necesidad de dejar de "blanquear" la "violencia política", "el intento de destrucción de la vida personal" y "el escrutinio de la vida privada", afirmando que "no forma parte del juego democrático", sino que se trata de "una estrategia de la derecha y de la extrema derecha, que no valoran la democracia y creen que las instituciones son su cortijo y que España solamente puede ser suya".

De nuevo, y aunque ha mostrado su agradecimiento, ha insistido en que si este miércoles "se pudo pasar el límite es porque esta diputada de la extrema derecha creyó que podía saltarse ese límite con impunidad porque en los últimos días estábamos viviendo muchas expresiones que estaban rozando ese límite". En este sentido, ha denunciado que esas mismas declaraciones de Toscano "las ha hecho muchas veces Ayuso y otros dirigentes del PP".

"La violencia política es una estrategia para impedir los avances democráticos", ha sentenciado Montero, que ha señalado que con ello se pretende "cuestionar los avances feministas". "Aunque nos pueda doler", ha concluido, "lo que hacemos es seguir adelante, recordarles que somos más".

Ataque machista de Vox en el Congreso

La intervención de la ministra en la citada emisora llega después de que la diputada de extrema derecha Carla Toscano arremetiera contra ella desde la tribuna del Congreso utilizando su vida personal para atacarla de forma machista. Un momento que generó escándalo en el hemiciclo y que puede verse aquí: