Pedro Sánchez ha fracasado también en su segundo intento de investidura. Tras la ruptura de las negociaciones con Unidas Podemos, que llevó la negociación hasta la tribuna del Congreso con una oferta de última hora que el PSOE ignoraba para confirmar así la abstención del grupo liderado por Pablo Iglesias en la votación de la investidura.

En la segunda votación, Sánchez sólo necesitaba más 'síes' que 'noes', algo que no ha conseguido después de que la abstención de Unidas Podemos hiciera imposible alcanzar los 155 'noes' derivados de los votos de PP, Ciudadanos, Vox, Coalición Canaria, Junts per Catalunya y Navarra Suma.

Con el fracaso de la investidura de Pedro Sánchez, se abre un nuevo plazo de dos meses para convocar una nueva investidura. Es decir, el lunes 23 de septiembre será el último día para pactar la investidura y se abriría una segunda oportunidad para que Sánchez se convirtiera en presidente y evitar unas nuevas elecciones. El proceso sería el mismo, una primera votación en la que necesitarían mayoría absoluta, y una segunda con mayoría simple.

En caso de no haber acuerdo, el 24 de septiembre el BOE publicará la convocatoria electoral para unos nuevos comicios. Las elecciones tendrían lugar en un plazo de 47 días, por lo que nos iríamos al domingo 10 de noviembre.

Tras las elecciones se pondría en marcha el reloj para la investidura del candidato que crea que puede tener mayoría. Volveríamos a repetir consultas del rey, propuesta del candidato, designación, contactos del candidato… y volverían a pasar tres meses hasta la convocatoria de la sesión de investidura.

Con todo ello, como mínimo nos plantaríamos en febrero de 2020 sin gobierno en España después de haber celebrado las últimas elecciones generales el pasado 28 de abril. En total, un escenario de casi un año de gobierno del PSOE en funciones.