La Junta de Tratamiento de la cárcel de Brieva ha decidido mantener el segundo grado a Iñaki Urdagarin poco después de que se cumpla un año de su entrada en prisión. Si lo desea, Urdangarin puede recurrir esta decisión ante la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y ante el juez de Vigilancia Penitenciaria.

Iñaki Urdangarín estará en Brieva, al menos, seis meses más. Tendrá que esperar al menos hasta diciembre, cuando haya cumplido una cuarta parte de su condena de cinco años y diez meses, para poder solicitar un permiso de salida.

Urdangarín se encuentra bien físicamente, dedica mucho tiempo a la lectura y la escritura y pasa unas cinco horas al día practicando deporte.

Ningún otro hombre se encuentra en la prisión de Brieva, muy cerca de Ávila. Allí sí hay mujeres, pero Urdangarin no coincide con ellas, sólo habla con los funcionarios. Además, Urdangarin dispone de una tarjeta de teléfono con la que puede llamar a diez número autorizados. También recibe sus visitas correspondientes. Tiene derecho a un encuentro familiar sin mamparas cada mes y a un vis a vis, también mensual, de hasta tres horas de duración.

El segundo grado, el régimen ordinario

El segundo grado es el régimen ordinario para buena parte de los presos, no obstante, si la Junta de Tratamiento lo considerara, en alguna de las revisiones que lleva a cabo cada seis meses, podría concederle el tercer grado, régimen abierto.

El 18 de junio del año pasado Urdangarin, en libertad provisional, ingresó en prisión.