Centenares de personas se congregaron este domingo en pleno centro de Madrid para protestar contra el uso obligatorio de mascarilla y negar la pandemia de coronavirus.

Una concentración en la que no se respetaron las distancias de seguridad y donde buena parte de los asistentes no llevaba mascarilla, causando una gran indignación en las redes sociales y el mundo de la política.

Nombres procedentes de distintos sectores del espectro político se han pronunciado al respecto. Desde el Gobierno, el primer ministro en hacerlo ha sido el titular de Justicia, Juan Carlos Campo, que ha recordado, en declaraciones a la 'Cadena Ser', que el derecho de manifestación es un derecho fundamental, pero ha considerado que las imágenes muestran "un acto de irresponsabilidad flagrante".

Madrid ve "irresponsable" la marcha

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha pronunciado sobre lo sucedido en la plaza de Colón en Twitter, donde ha lamentado que "se suceden iniciativas irresponsables".

"Al comienzo de la pandemia todo el mundo era solidario. Ahora, cada día, hay más grupos con distintas reivindicaciones", ha reprochado la líder del Ejecutivo regional, del PP, que ha advertido de que "si no volvemos a la solidaridad de todos, la solución será más complicada".

A su vez, el alcalde de la capital, el también popular José Luis Martínez-Almeida, ha tachado de "lamentable" lo ocurrido, que ha calificado como "un ejercicio de irresponsabilidad total y absoluto". A su juicio, los participantes en la concentración "comenten una profunda equivocación" y están "negando lo evidente", pese al "sufrimiento inenarrable" que ha traído consigo la pandemia.

Asimismo, el primer edil madrileño ha cargado contra la Delegación del Gobierno, que ha anunciado una investigación y sanciones contra quienes cometieron infracciones. "Nosotros hicimos lo que se nos pidió", ha defendido Martínez-Almeida, que ha instado al delegado a no mostrar ahora su indignación "teniendo competencias para tratar de evitar que se produjera" la protesta en primer lugar.

Reacciones de todo el arco parlamentario

Por su parte, Gabriel Rufián ha criticado la manifestación en Twitter, donde la ha tachado de "escrache a la sanidad pública". "Son las 19:40. 3 siglos menos en Colón", ironizaba el portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso.

 

El líder de Más País, Íñigo Errejón, también se ha referido a la multitudinaria protesta negando el COVID-19 como "un insulto a todas las personas que han sufrido sus efectos y a las que nos han cuidado en condiciones límite". No obstante, el diputado ha recordado que "por cada irresponsable de Colón hay millares de españoles que cumplen y que hacen frente al virus".

 

El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, ha manifestado en Al Rojo Vivo que, en su opinión, la marcha debería haberse prohibido y ha apostado por "una modificación legal urgente" para poder perseguir a quienes promueven las pseudociencias -"que ponen en riesgo la salud y la vida de todos los ciudadanos"- "con la dureza suficiente".

El diputado Guillermo Díaz, también de Ciudadanos, asimismo ha criticado la celebración de la manifestación, comparando "irte a Colón a protestar contra el Gobierno, la Covid o la conspiración de turno sin mascarilla y sin medida de seguridad alguna" con "ponerte a cruzar una autopista para protestar contra la DGT". "Además de enfermar tú, puedes matar a otro", ha advertido.

 

Por su parte, el diputado socialista José Zaragoza se ha referido a los participantes en la protesta como "enemigos del pueblo" que "atentan contra nuestra salud", así como contra la "economía", los "sanitarios" y "mayores" del país. "Atentan contra España", ha asegurado.

 

Desde Unidas Podemos, el también diputado Juan López de Uralde ha afirmado sentirse "estupefacto" ante la manifestación en pleno centro de Madrid. "Decir que 'aquí no hay rebrote', con los datos que conocemos, es un absoluto disparate", ha aseverado, en alusión a uno de los cánticos que coreaban los participantes. "Es una profunda irresponsabilidad y una falta de respeto a los sanitarios", ha agregado.