El nuevo ministro de Consumo, Alberto Garzón, ha "indignado" los fiscales por unas declaraciones que realizó durante su entrevista en El Objetivo con Ana Pastor.

"La Fiscalía depende jerárquicamente del Ministerio (de Justicia), es decir, de la presidencia del Gobierno, aunque es autónoma, es propuesta por el gobierno por eso no hay nada ilegal y tiene autonomía", señaló, a la hora de hablar del nombramiento de Dolores Delgado como fiscal general.

Esas declaraciones han causado un gran malestar entre los fiscales. Tanto la conservadora Asociación de Fiscales como la Unión Progresista han lanzado comunicados en los que reprueban sus palabras, aludiendo al artículo 2 del Estatuto Fiscal, y exigen el máximo respeto a la institución.

 

"La Unión Progresista de Fiscales quiere mostrar su indignación y sorpresa ante su desconocimiento de la autonomía orgánica y funcional del Ministerio fiscal", señala la asociación de profesionales, al tiempo que puntualiza que "el Ministerio Público, conforme al artículo 2 de nuestro Estatuto orgánico, se encuentra integrado con autonomía funcional dentro del Poder Judicial y en ningún caso tiene dependencia jerárquica del Poder ejecutivo".

En la misma línea se ha pronunciado la Asociación de Fiscales en un comunicado en el que exigen a los "responsables políticos, no sólo un mejor conocimiento del Ministerio Fiscal, institución básica del Estado de Derecho, sino fundamentalmente de los principios que rigen su actuación, autonomía e independencia".