El documento que ha presentado el Ministerio de Sanidad a las CCAA y ha aprobado el Consejo Interterritorial de Salud define una serie de indicadores principales para decidir el nivel de riesgo epidemiológico en el que se encuentra cada comunidad, y por tanto las medidas a adoptar. Se centra sobre todo en la incidencia acumulada, la tasa de positividad y el nivel de ocupación de camas COVID-19 en los hospitales.

El borrador, al que tuvo acceso laSexta, modificaba algunos criterios con respecto al que se dio a conocer la semana pasada, y establecía unos rangos para cada uno de esos criterios, identificados además en una escala de colores.

Los criterios que se tendrán en cuenta se dividen en dos bloques:

Bloque 1. Nivel de transmisión de la epidemia. Aquí se examinarán datos de seis indicadores: incidencia acumulada de casos diagnosticados en 14 y en 7 días, incidencia de casos de más de 65 años en 14 días y 7 días, número de pruebas con resultado positivo en 7 días y porcentaje de casos con trazabilidad, esto es, los positivos recogidos como contactos de casos confirmados.

Bloque 2. Presión hospitalaria. En este bloque se tendrán en cuenta el porcentaje de ocupación de camas hospitalarias por enfermos de COVID-19, y el porcentaje de ocupación de las UCI también por enfermos de coronavirus.

Por ejemplo, una incidencia acumulada en los últimos 14 días superior a 250 casos por cada cien mil habitantes sería de 'nivel extremo'. España estaría en nivel extremo en este caso, ya que tiene 332 casos por cada cien mil habitantes, según el último informe de Sanidad.

Otro criterio determinante será la tasa de positividad (el porcentaje de positivos que salen de las pruebas PCR o antígenos), que estará en nivel extremo si es superior al 15%. El último dato del conjunto de España es de un 12,4%, que sería nivel alto, pero algunas comunidades tienen cifras muy superiores, como el 19% de Aragón. Preocupan especialmente Ceuta y Melilla, que tienen respectivamente un 28% y un 26% de casos positivos.

La positividad es un dato muy importante porque indican el nivel de control sobre la epidemia. Normalmente, en una zona donde se estén llevando a cabo pocas pruebas diagnósticas, el número de positivos es alto. Y este es el caso de Ceuta y Melilla, las autonomías con el nivel más bajo de pruebas realizadas para cada cien mil habitantes.

El nivel de positividad adecuado que recomienda la OMS es de máximo un 5%. En este caso, solo Canarias la cumple. De hecho, la situación epidemiológica del archipiélago ha mejorado mucho, y por eso Alemania ha sacado a esta Comunidad de las zonas de riesgo para viajar por la pandemia de COVID-19.

La siguiente tabla refleja todos los rangos descritos por el plan de Sanidad.

¿Cómo se determinará el nivel de alerta?

Una vez definido el cuadro de niveles de riesgo, el plan de Sanidad establece qué indicadores y qué gravedad tienen que tener para determinar alguno de los cuatro niveles de alerta que especifica el documento. La combinación es compleja, pero en resumen, se observarán al menos dos indicadores del primer bloque (nivel de contagios) y uno del segundo (presión hospitalaria).

Pongamos un ejemplo real para entenderlo. Castilla y León tiene una incidencia acumulada a 14 días de 517 casos por cada cien mil habitantes, un 17,9% de casos positivos y sus UCI están a un preocupante 35%. Solo con esos tres indicadores, que están en nivel extremo, Castilla y León se encontraría en un nivel de alerta 4, el más alto de los que define el documento.

Por tanto, los niveles de alerta se determinarán de la siguiente manera:

  • Nivel 4: si tiene al menos dos indicadores del bloque 1 (transmisión) y uno del bloque 2 (presión hospitalaria), en nivel extremo. Con los últimos datos publicados por Sanidad estarían en este nivel Castilla y León, Navarra, Aragón, Comunidad de Madrid, Cataluña y La Rioja, además de las dos ciudades autónomas.
  • Nivel 3: al menos dos indicadores de transmisión y uno de presión hospitalaria en nivel alto, y el resto en niveles inferiores. En esta situación estarían en este momento Castilla-La Mancha, Andalucía, País Vasco, Asturias y Murcia.
  • Nivel 2: al menos dos indicadores de transmisión y uno de presión hospitalaria en nivel medio, y el resto en niveles inferiores. Baleares, Canarias, Cantabria, Comunidad Valenciana y Extremadura podrían estar en este nivel.
  • Nivel 1: al menos dos indicadores de transmisión y uno de presión hospitalaria en nivel bajo, y el resto en el nivel de nueva normalidad. Solo Galicia estaría a este nivel, con los datos actuales.

En la siguiente tabla indicamos cómo quedarían el resto, a partir de la interpretación de los datos de este miércoles 21 de octubre.

Finalmente, el nivel de alerta determinará las medidas adoptadas para frenar la expansión de la epidemia, como son la reducción de aforos o el cierre de instalaciones. A partir del mencionado documento, Sanidad recomendará además "salir del domicilio lo necesario", limitar contactos sociales o cerrar comercios a las 23:00. En el nivel 4 se contempla la posibilidad de aplicación del estado de alarma, previa petición del presidente o presidenta de la comunidad autónoma.