Iñaki Urdangarin ha sido asignado a la unidad de movilidad, psicomotricidad y fisioterapia del centro social donde este jueves ha empezado su voluntariado.

Según ha explicado el director del centro, Francisco Sánchez, esta sección está compuesta por "un socorrista, dos fisioterapeutas, un monitor de ocio y tiempo libre, un psicomotrista y una persona que arregla sillas de ruedas".

Ha explicado también que será tratado como cualquier otra personas, que comerá, como el resto de personal, de los productos de una máquina expendedora porque el comedor está disponible solo para las 114 pacientes.

Sonriente, ha saludado a la prensa a su llegada al centro donde será voluntario.

Urdangarin ha llegado sonriente y con buen aspecto físico. Son las primeras imágenes de él tras un año y 3 meses en prisión. Vestido con camisa y portando una bolsa, ha entrado sonriente y aunque no ha hecho declaraciones, sí se ha dirigido a las cámaras y ha saludado.

Poco antes de las 9.00 horas de la mañana ha abandonado el centro penitenciario de Brieva, en Ávila, en un coche con las lunas tintadas y junto a dos hombres.

Por seguridad se le ha permitido salir en vehículo desde el párking privado del edificio, por tratarse del marido de la infanta Cristina. El resto de presos lo deben hacer a pie.

El vehículo ha dejado a Urdangarin justo en la entrada del centro social donde este jueves se ha incorporado.

Su labor en el centro

El director del centro ha afirmado que aquí será tratado como cualquier otro voluntario, aunque como anécdota ha contado que un interno ya lo llama el "guapete alto".

El cuñado del rey estará en la unidad de movilidad, psicomotricidad y fisioterapia dando apoyo a los profesionales del centro y su jornada será de entre cinco y seis horas.

Urdangarin pasará unas cinco horas en el centro en la unidad de movilidad y psicomotricidad.

El permiso concedido por el juez es de dos días y ocho horas cada uno. Hay que tener en cuenta que hay unos 100 kilómetros entre la cárcel y este centro, situado en Pozuelo de Alarcón en Madrid.

Si su mujer, la infanta Cristina, quiere realizar voluntariado en el mismo centro, "podría estar", ha dicho Sánchez, que insiste en que su trato no será diferente al del resto y que de hecho compartirá el comedor con el resto de trabajadores.

Según el director del centro, la infanta Cristina podría asistir también de voluntaria.

"La casa está abierta, no tiene problemas con nadie. A mí me preguntaron si Iñaki Urdangarin podía venir a hacer un voluntariado y dije que sí. Cualquiera puede venir, pero tenemos que llegar a un acuerdo", ha destacado en este sentido.

Al ser preguntado por la elaboración de informes sobre el trabajo del ex duque de Palma, ha señalado que "está liberado de esa carga". Si bien, ha explicado que tiene "hilos directos con la dirección y la trabajadora social de la cárcel de Brieva".

El centro elegido por el exduque

El Hogar Don Orione, al que este jueves acude por primera vez Urdangarin, es una entidad sin ánimo de lucro gestionada por la congregación religiosa italiana Pequeña Obra de la Divina Providencia. Un centro residencial y de día para personas adultas con discapacidad intelectual y alto nivel de dependencia. En total, hay 114 usuarios y 40 voluntarios.

Urdangarin ingresó en la cárcel el 18 de junio de 2018 para cumplir una condena de 5 años y 10 meses de prisión por el 'caso Noós'.

Dos salidas a la semana de ocho horas

Sus salidas de la cárcel de Brieva al centro de Pozuelo se realizarán los martes y jueves de cada semana durante ocho horas al día y, según lo acordado, Urdangarin estará de vuelta a su celda a primera hora de la tarde.

En contra del criterio fijado por Instituciones Penitenciarias y del informe del fiscal, el juez ha accedido a la petición de Urdangarin en aplicación del artículo 117 del reglamento vigente, aplicable a los condenados que aún están en segundo grado (el régimen ordinario) y cumplen una serie de requisitos, como la baja peligrosidad y la ausencia de riesgo de fuga.