Ignacio González ha pasado de pregonar la compra de su ático en Estepona a deshacerse en los últimos tiempos de todos sus inmuebles.

Es una de las últimas revelaciones: antes de que comenzara la Operación Lezo, González se habría desprendido de sus siete propiedades, como su casa de Aravaca, presuntamente donada a su mujer y que el juez ha bloqueado.

Una operación donde algunos imputados ya están empezando a cantar, como el empresario Adrián de la Joya, que habría reconocido una comisión de OHL a González, que su abogado niega.

Según cuenta, Javier López Madrid, el directivo de OHL, se puso en contacto con él. La idea era que su cuenta en Suiza recibiera un pago desde México de 1,4 millones de euros para "gente del Canal". Una supuesta comisión que debía recibir el exgerente del Canal de Isabel II, el detenido Ildefonso de Miguel. Aunque según de la Joya ese pago nunca se realizó al enterarse de que no tenía un fin comercial.

También se ha conocido una de las formas de González para supuestamente lavar el dinero B. Junto con Zaplana, decidió invertir en la compra del 50% de la empresa alemana Shieer, que quería empezar su negocio de tratamiento de residuos en España.

Para camuflar el negocio, decidieron contactar con el abogado uruguayo Fernando Belhot, que según las pesquisas hizo de testaferro. Para un negocio con sociedades opacas también relacionado con el agua, una actividad similar a la del investigado Canal de Isabel II.